Crecimiento y paro
martes 06 de mayo de 2008, 21:51h
La economía española sigue creciendo a un ritmo de en torno al 2’5 por ciento y se espera que este año, según las distintas previsiones, lo haga entre el 1 y el 2 por ciento. No tiene mucho sentido técnicamente hablar de recesión y menos de crisis, pero lo cierto es que sí hay algunos componentes de la situación económica que conviene analizar con cierta preocupación. El principal es que a pesar de esta cifra de crecimiento aumenta al mismo tiempo el número de personas desempleadas y esto se empieza a traducir ya en un descenso del consumo y en un incremento del gasto social del Estado, que, junto a las medidas inversionistas o reversionistas (la devolución de los 400 euros) del Gobierno, harán más difícil el equilibrio presupuestario. Menos consumo es también menos ingresos para el Estado vía impuestos.
Por otro lado, el descenso del consumo tira a la baja de la demanda y la producción industrial se contrae, y obliga a nuevas reducciones de empleo. Si las medidas tomadas por el Ejecutivo permitirán paliar algo la situación económica está por ver. En algunos casos intentan generar una demanda privada a través de la devolución de impuestos, pero la cantidad y el modo en que se va a devolver no animan a nadie a lanzarse a los centros comerciales y menos a comprar coches, casas, irse de viaje, etc., además del costo administrativo que suponen. ¿No hubiera sido mejor que lo gastase el Estado eficientemente, pues hay muchos problemas sociales que resolver? Es significativo, y por otro lado digno de elogio -como principio, no tanto la aplicación práctica de la medida- que un Gobierno socialista confíe más en el mercado que en el Estado. Otras medidas están enfocadas a reconvertir el sector de la construcción bien hacia la obra pública, bien hacia la vivienda en alquiler. Estas medidas pueden dar sus frutos, pero conviene tener presente que lo que necesita España es que su economía deje de pivotar sobre el ladrillo y se transforme en una productiva sociedad del conocimiento, en la que el capital humano y el capital tecnológico sean los principales bienes de producción. Y por ahí deberían enfocarse las medidas económicas del Gobierno, que parece haber creado un nuevo ministerio con ese objetivo.
Es necesario intentar solucionar el problema de los miles de individuos afectados por la crisis del sector inmobiliario, sobre todo de los “curritos” a pie de obra, pero no conviene olvidarse de las grandes fortunas que se han amasado estos últimos años a base de especular con el suelo y con las viviendas. Cualquiera que durante estos años haya comprado casa, sabe que lo habitual era que le pidieran mucho dinero en negro, y se sabe que España es el país donde más “binladen” (billetes de quinientos euros que nadie ha visto, de ahí su nombre popular) circulan, y también se sabe de dónde proceden.
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Profesor de Historia del Pensamiento Político
JAVIER ZAMORA es licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid y doctor en Derecho por la Universidad de León, ha completado su formación con estancias de investigación en el Massachusetts Institute of Technology, el Max-Planck Institut für Geschichte y el Colegio de México.
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