¿Dónde encuentra el PSOE la catalanofobia?
domingo 06 de octubre de 2013, 08:20h
De un tiempo a esta parte, Alfredo Pérez Rubalcaba viene acusando sistemáticamente al PP de “catalanofobia”, sin más motivo que repetir hasta la saciedad la insidia con el fin que acabe calando en la sociedad. Y, desde luego, en una parte de la opinión catalana intoxicada por el nacionalismo beligerante tal despropósito se logra. En parte, lo ha conseguido, aunque habría que preguntarse cuál es el rédito que obtienen los socialistas con semejante estrategia. Esta pasada semana, el Tribunal Constitucional daba la razón al gobierno balear presidido por el popular José Ramón Bauzá, quien sostenía que saber catalán no debe ser un requisito -en todo caso un mérito- para acceder a la función pública. Sin embargo, el nacionalismo catalán organizaba un acto de protesta en Palma para oponerse al modelo educativo trilingüe de Bauzá -castellano, catalán e ingles- con el peregrino argumento de que con ello lo que se busca es “perseguir al catalán”.
Más allá de la ocurrencia en sí, resulta preocupante que dirigentes socialistas peninsulares se desplazasen a Palma para apoyar el acto. El tema no es nuevo. Zapatero cambió de socio constituyente natural, optando por Esquerra en detrimento del PP. Firmó un pacto de legislatura a nivel nacional con los secesionistas catalanes y de gobierno en Cataluña, con el funesto resultado del tripartito. Últimamente, el discurso de Pere Navarro sigue haciendo el caldo gordo al nacionalismo catalán, sin que Ferraz haga nada al respecto.
De la nueva hornada, sólo la andaluza Susana Díaz parece dispuesta a plantar cara a este desaguisado; su soledad es tan preocupante como la contumacia con que el equipo de Rubalcaba sigue hablando de “catalanofobia”. Ocurre que los complejos de Rubalcaba -y de gran parte de socialistas- a la hora de defender la integridad territorial les hace ver “catalanofobia” donde sólo hay defensa de la legalidad vigente. Y hasta que ese discurso no varíe, el nacionalismo radical seguirá creciendo en detrimento de opciones constitucionalistas, sobre todo de los socialistas.