
La Alliance of Motion Picture and Television Producers (AMPTP) decidió no continuar por el momento con las conversaciones debido a los "insuficientes progresos realizados" y culpó al SAG de presentar unas peticiones inaceptables para la renovación del marco laboral que rige entre actores y productoras y que finaliza el 30 de junio.
"Las negociaciones dieron marcha atrás por la persistente negativa del SAG a reconocer que los acuerdos ya alcanzados con guionistas (WGA) y directores (DGA) reflejan las realidades económicas de todas las partes del sector", afirmó la AMPTP en un comunicado.
Para el SAG, sin embargo, los estudios les presentaron una propuesta que difiere "substancialmente" de la que ofrecieron tanto al WGA como al DGA.
El presidente del SAG, Alan Rosenberg, se mostró decepcionado por el rumbo que tomaron las conversaciones y pidió más implicación por parte de la industria. "Es profundamente problemático que la AMPTP suspenda las negociaciones en este momento crítico", declaró Rosenberg quien insistió en que no permitirán que los estudios saquen rentabilidad de los nuevos formatos de distribución "sin nuestro consentimiento".
No se niegan al diálogoLas productoras señalaron que ya realizaron importantes concesiones para cerrar los tratos con los otros integrantes del sector, algo que su juicio el SAG no parece valorar.
A pesar de su malestar, las productoras ofrecieron retomar el diálogo con SAG en el futuro con el fin de establecer el nuevo marco que regule las relaciones entre industria y actores antes de que caduque el convenio en vigor.
"Esperamos que estas tres semanas de trabajo hayan ayudado a sentar las bases para que finalmente se alcance un acuerdo antes del 30 de junio", manifestó la AMPTP, que asumió el malestar que su postura iba a generar entre los miembros del SAG.