Un "Faisán" muy vivo
viernes 18 de octubre de 2013, 00:38h
La sentencia del caso “Faisán” no ha dejado satisfecho a nadie. De hecho, tanto acusación como defensa han manifestado ya su intención de recurrir un fallo que condena a año y medio de prisión a los policías Pamiés y Ballesteros por el chivatazo que abortó una operación contra el aparato económico de ETA. Con independencia del respeto que toda resolución judicial merece, ésta presenta algunos aspectos sumamente polémicos.
Para empezar, la condena a Pamiés y Ballesteros acredita que, efectivamente, hubo chivatazo. El problema está en la motivación buenista de dicha acción ya que, a juicio del tribunal, “no estamos ante una acción directa de los acusados para favorecer una actuación puntual de ETA o la actividad de la banda terrorista, sino que el fin era otro”. Gracias a ello, Pamiés y Ballesteros evitan la condena por colaboración con banda armada e incurren únicamente en el tipo pernal –mucho más leve- de revelación de secreto. Ocurre que gracias a ese chivatazo, ETA pudo seguir cobrando el impuesto revolucionario durante algún tiempo más y, por tanto, utilizando ese dinero para su actividad criminal. Algo que, como puede verse, se parece bastante a colaboración con banda armada, pese a que el tribunal no lo apreciara de este modo.
Por otra parte, cuesta creer que dos policías motu proprio ideasen algo tan audaz sin conocimiento de sus superiores; más concretamente, del entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. La sentencia pasa de puntillas por este asunto, aunque no así un buen montón de indicios que apuntan a que la decisión se tomó “desde arriba”. Es, en todo caso, el cierre en falso de uno de los sucesos más bochornosos de la lucha antiterrorista.