www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Referéndum para la paz en Colombia

viernes 25 de octubre de 2013, 23:39h
Las conversaciones que se están desarrollando en La Habana desde hace casi un año entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) están resultando enormemente complicadas. No obstante, el presidente Juan Manuel Santos ha apostado a fondo en el envite, donde se juega mucho. Ahora se ha apuntando un tanto al aprobar el Senado el proyecto de ley que hará posible un referéndum por la paz -iniciativa lanzada por él-, coincidiendo con las próximas elecciones. En dicha consulta se preguntará a los colombianos si ratifican o no los acuerdos a los que se haya llegado en las negociaciones.

La celebración del referéndum es una buena noticia al garantizar la implicación ciudadana en los posibles acuerdos, pero no deja de entrañar riesgos sobre todo al ligarse a las elecciones. Aunque todavía no lo manifestado públicamente, todo parece indicar que Santos optará por presentarse a la reelección. Y en que pueda seguir ocupando la Casa Nariño desempeña un papel crucial que aparezca ante los colombianos como el artífice del final de un conflicto que durante décadas ha sembrado Colombia de violencia. Los colombianos con toda lógica desean que la pesadilla termine, pero no a cualquier precio y sin que apenas los narcoguerrilleros paguen por sus crímenes. No resulta aventurado pensar que con el horizonte de una fecha cercana, las FARC forzarán la máquina para conseguir el máximo de ventajas y el que el acuerdo esté listo el día señalado.

Y ello si ven que el referéndum es ineludible, pues las FARC no están precisamente a favor de que tenga lugar. Ya mostraron su disconformidad cuando Santos anunció su intención, llegando incluso a parar el diálogo, y ahora han vuelto a manifestar su rechazo, calificando la decisión de “unilateral”. Las FARC tienen alergia a las urnas y lo que quieren es que no exista ningún tipo de consulta popular, sino una nueva Asamblea Nacional Constituyente en la que tengan asignados de antemano un considerable número de escaños, a la vez que se les proporcionen periódicos, emisoras de radio y televisiones a su servicio sufragados por todos. Los colombianos quieren la paz y el futuro del país debe construirse sobre ella, pero el Gobierno no debe olvidar la catadura de aquellos con los que está negociando.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios