Revista de prensa
Los sindicatos, a la conquista de América con dinero público
miércoles 20 de noviembre de 2013, 09:43h
La renovación del CGPJ es uno de los asuntos del día en las portadas de los diarios. El Mundo es el más crítico, y dice que “el PP incumple su palabra”, y califica el pacto de “obsceno”. UGT también reclama su cuota de protagonismo en los papeles, gracias a nuevas revelaciones de ABC, que afirma que los cursos no se quedaron en el Caribe, y que el sindicato emprendió su particular conquista de América con dinero público: Venezuela, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Perú, Colombia…
El Mundo: “El PP incumple su palabra y se reparte con el PSOE la Justicia”, es el contundente titular del diario sobre la renovación del CGPJ. Recoge además las declaraciones de Torres Dulce, que dice: “Sería trato de desfavor imputar a la Infanta”. Y, sobre la supuesta corrupción en los sindicatos: “La Fiscalía decidirá si pide imputar a Méndez por los cursos de UGT”.
Este diario cree “obsceno” el pacto “para controlar” el poder judicial: “¿Se imagina alguien que Angela Merkel se reuniera con el jefe del SPD para pactar la composición de los órganos de gobierno de la Justicia y el presidente del Tribunal Supremo? Sería sencillamente imposible, pero esto es lo que ha sucedido en nuestro país. Ni siquiera se han molestado en guardar las formas. Han pactado las cuotas por partido, han designado los componentes del CGPJ en base a sus intereses políticos y se han puesto de acuerdo en el nombre del futuro presidente. En definitiva, se han repartido el órgano de gobierno de la Justicia como si fuera un consejo de administración”.
Manuel Jabois reflexiona acerca del borrador de la reforma de la ley de seguridad ciudadana que tanto revuelo generó este martes en la opinión pública: “El orden público fue un invento de Franco. (…) El dictador inauguró el orden público como si fuese un pabellón municipal. (…) El PP regresa ahora a una vieja pasión, el orden público y la seguridad ciudadana, conceptos que Gallardón dejó aplicados en Madrid con cierta modestia. Ese celo que ponen los gobernantes en protegernos suele terminar con un padre en los juzgados de Castilla sacando a su hijo detenido de allí por andar en monopatín”.
La Razón trata la apertura de diligencias por la financiación de UGT, y dice que “Los estatutos de UGT dan poderes a Méndez para ‘cobrar, pagar y liquidar cuentas’”. Con foto de “el hooligan Picardo”, dice que “Reino Unido llama a consultas a Trillo y avisa: ‘Es la cuarta vez que ha sido convocado por Gibraltar’”.
El editorial más destacado de La Razón recuerda que UGT se las tiene que ver en sede judicial: “Se trataría, nada menos, que de financiación ilegal a trasvés del uso fraudulento de fondos públicos destinados a la lucha contra el paro, en un momento en el que el desempleo sume a muchos hogares en la angustia y la incertidumbre. Se puede discutir si un sindicato es el organismo más indicado para manejar este tipo de fondos, pero lo que no alberga la menor duda es que se debe ser extremadamente cuidadoso y transparente a la hora de emplear los millones de euros que los ciudadanos destinan a una acción social tan necesaria. El reproche puede hacerse extensivo al PSOE y a Izquierda Unida, que gobiernan en Andalucía, por su oposición frontal a abrir una comisión de investigación sobre los hechos denunciados, como si temieran que las informaciones periodísticas no fueran más que la punta del iceberg. Ahora, será la Justicia quien tenga que aclarar lo sucedido, como es pertinente”.
El País dice que “PP y PSOE pactan un gobierno de los jueces con amplio apoyo”, ya que “IU y nacionalistas entran en el consejo del Poder Judicial”. Con foto de la escritora, “El Cervantes honra la obra comprometida de Elena Poniatowska”. En la columna de salida puede leerse que “la empresa de los duques de Palma eludió pagar a Hacienda 280.000 euros”, y un recibimiento a Cristina Fernández, en su vuelta a la política: “La presidenta argentina se rodea de radicales para intervenir más en la economía”, dice el diario.
A Elvira Lindo no le sorprende que, además de un país con malas notas en lo educativo, lo sea en lo cívico, consecuencia de lo primero: “Hablamos de la desaparición de la Filosofía o de las asignaturas artísticas cuando lo cierto es que una parte alarmante del alumnado no sabe escribir o leer con soltura. A eso se suma un asunto más turbio que ha ido complicándose en los últimos años: la mala educación. Abundan los problemas de mal comportamiento. Pero, ¿cómo podría ser de otra manera? No es solo la escuela quien educa, ni tan siquiera son los padres los únicos responsables, es la sociedad misma la que marca el tono: el ambiente que se palpa en la calle; el lenguaje que se emplea en los medios de comunicación; la consideración pública de los educadores; el respeto que los padres muestran hacia el profesorado; la forma en la que nosotros mismos, los que opinamos públicamente, utilizamos ese pequeño poder que se nos presta. Todo eso suma, o resta. Y por lo que oigo, leo y veo no me extraña que, además del recorte de recursos a la escuela, estemos también contribuyendo a su deterioro con un ejemplo generalizado de grosería”.
ABC dice que “Griñán dio a UGT y CCOO ayudas millonarias para cursos en Venezuela y Ecuador”, y afirma que “entregó 2,3 millones de euros que “también beneficiaron a Bolivia, Paraguay, Perú y Colombia”. También asegura que “Aizoon defraudó 281.000 euros pero no cometió delito fiscal”, y que “España coloca deuda al coste más bajo de su historia, el 0,71%”.
En las páginas de Opinión de ABC, el viñetista JM Nieto ilustra a un sindicalista tumbado en una playa paradisiaca sobre una pancarta en la que se lee ‘Por los derechos de los trabajadores’.
Ignacio Camacho lamenta que “estamos mejor, pero lejos de estar bien”. Habla de “un país entre costuras” en su columna de hoy: “El desgarro es demasiado grande. La dirigencia pública ha perdido su liderazgo y eso no se recobra con saldos positivos de cuenta corriente. Hace falta política, que es la debilidad de este Gabinete pensado para una reconstrucción de la economía competitiva. La cohesión emocional del país necesita otros bálsamos, otras actitudes y otras reformas. Si no llegan quizá podamos alejarnos de la recesión pero no saldremos de una depresión sociológica que agarrota el sistema nervioso del régimen democrático”.
La Gaceta dedica una portada dura y ambigua al presidente del Gobierno, en el ecuador de su legislatura: “Sólo quedan dos años”, le dice a Rajoy, recordando en un llamado al editorial del diario las luces y sombras de un mandato controvertido.