El asesino de anabel segura, Emilio Muñoz, libre tras ser condenado a 43 años
Nueva apología terrorista: el etarra Usansolo, recibido con cohetes tras asesinar a un niño de 3 años
miércoles 27 de noviembre de 2013, 15:05h
Condenado a 85 años de prisión por asesinar en 1991 al pequeño Fabio Moreno, de sólo tres años de edad, en la localidad de Getxo, Francisco Javier Martínez Izagirre, alias "Javi de Usansolo", ha sido recibido este miércoles en la localidad de de Galdakao con el lanzamiento de cohetes, antorchas, ikurriñas, vítores y banderas a favor de los presos de Eta. El que también ha salido a la calle es Emilio Muñoz Guadix, el asesino de Anabel Segura, a pesar de haber cumplido sólo 18 de los 43 años a los que fue condenado.
Francisco Javier Martínez Izagirre, alias "Javi de Usansolo", condenado por el atentado que costó la vida al niño de 3 años Fabio Moreno Asla, fue recibido esta madrugada a su llegada al municipio vizcaíno de Galdakao con el lanzamiento de cohetes y vítores a favor de los presos de ETA.
"Javi de Usansolo", miembro del comando Vizcaya, abandonó la prisión de Jaén II sobre las 17.30 horas de ayer, martes, en cumplimiento de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que anuló la retroactividad de la 'doctrina Parot'.
El etarra llegó en coche a Galdakao, al que pertenece el barrio de Usansolo, sobre la 01.30 horas, junto con su mujer y su hijo.
Un centenar de personas aguardaba la llegada de "Javi de Usansolo", al que dieron la bienvenida con el lanzamiento de cohetes e hicieron un pasillo de honor portando antorchas, ikurriñas y banderas a favor del acercamiento de los presos de ETA.
Al bajarse del vehículo para dar las gracias por la acogida, "Javi de Usansolo" fue abrazado, aplaudido y jaleado por sus allegados.
El recibimiento tuvo lugar cerca del lugar donde el comando al que pertenecía colocó el 5 de diciembre de 1986 un artefacto explosivo bajo el coche del ciudadano Magin Nogueira, que resultó herido de gravedad, al que confundieron con un integrante de las fuerzas de seguridad.
"Javi de Usansolo" fue condenado a 85 años de prisión por el atentado ocurrido el 7 de noviembre de 1991 con un artefacto explosivo bajo uno de los asientos del coche del guardia civil Antonio Moreno Chica, en Getxo (Bizkaia), que causó la muerte del pequeño Fabio, así como heridas a su hermano Alexander y al propio agente.
El asesino de Anabel Segura, a la calle
Emilio Muñoz Guadix, el asesino de Anabel Segura, que hoy ha sido excarcelado de la prisión de Herrera de La Mancha, ha declarado a los periodistas que se arrepiente de su crimen, que daría diez años de su vida por volver atrás y que, no obstante, ya ha pagado su condena.
Muñoz, quien ha salido hoy de la cárcel por decisión de la Audiencia de Toledo tras la anulación de la 'doctrina Parot', ha pasado 18 años en prisión de los 43 a los que fue condenado por el secuestro y asesinato de la joven madrileña Anabel Segura, ocurrido en 1993.
A su salida de la cárcel, ha afirmado que no se considera un "peligro" para la sociedad, porque él ya asumió el error "grave" que cometió y lo ha pagado con su condena.
A la familia de Anabel Segura le ha dicho que lo siente "mucho", como dijo en el tribunal, que hubiera dado diez años de su vida por que el crimen "no hubiera sucedido". También ha afirmado que entiende que la familia de la víctima no le perdone.
Muñoz ha dicho que esperaba su puesta en libertad, ha criticado "la chapuza" de la 'doctrina Parot' y ha lamentado que en trece años solo le haya visto una vez un psicólogo, con lo que la rehabilitación la hace "uno mismo" y "si uno quiere ser malo es malo y si uno quiere ser bueno es bueno".
"A partir del día de hoy, Dios dirá", ha añadido antes de apuntar que su idea es vivir en Madrid.
Ha reconocido que en prisión ha hablado con Miguel Ricart, único encarcelado por el triple crimen de Alcasser, quien podría quedar libre también en las próximas horas, pero su relación no ha ido más allá del "hola y adiós".
Anabel Segura fue secuestrada el 12 de abril de 1993 por Muñoz y Cándido Ortiz (fallecido en prisión) mientras hacía 'footing' por la urbanización La Moraleja de Madrid y después fue asesinada y enterrada entre las ruinas de una antigua fábrica de ladrillos del término municipal de Numancia de La Sagra (Toledo), aunque se tardó más de dos años en encontrar su cadáver.