RESEÑA
Gabriel Albendea: La revolución democrática de España
domingo 01 de diciembre de 2013, 12:47h
Gabriel Albendea: La revolución democrática de España. Prólogo de Luis María Anson. Áltera. Madrid, 2013. 301 páginas. 19,50 €
A lo largo de 18 capítulos, Gabriel Albendea hace un recorrido sucinto pero completo de la reciente historia de España. En particular, se centra en los problemas que atraviesa nuestra nación, dando nombres y apellidos de sus responsables. Desde el punto de vista formal, el ritmo dinámico, casi frenético, de la narración facilita la lectura. Asimismo, para quien desee profundizar en alguno de los temas expuestos, ofrece un buen número de referencias bibliográficas, lo que pone de manifiesto el rigor científico y académico del autor.
Albendea es “políticamente incorrecto”. En efecto, no tiene reparos en criticar, siempre con argumentos, “doctrinas” como el 15-M, conductas como la del “buen pacifista”, el terrorismo de ETA y la forma desvergonzada con que se han asimilado algunos de sus “conceptos” (como el de “paz”) o la supuesta ayuda que los “nacionalismos moderados” vasco y catalán han hecho a la gobernabilidad de España.
A este último asunto dedica varios capítulos y reflexiones, concluyendo que tanto izquierda como derecha española han aceptado sin rechistar los principales mantras de los partidos nacionalistas, a quienes han tratado de contentar, obviamente sin éxito, mediante la continuada transferencia de competencias:“El síndrome de Estocolmo se extiende a la admiración bobalicona por lo vasco y lo catalán y el desprecio por los pueblos de España, admiración que repercute en la creencia de que su contribución a la política general debe ser de mayor calado que la de las demás regiones” (pp. 95).
Esta premisa sostenida por Albendea, enlaza con la actualidad y muestra la oportunidad de la obra, puesto que desenmascara la cruzada nacionalista liderada por CiU y ERC en Cataluña, previa falsificación por parte de ambas formaciones del concepto de nación y de la propia historia. Al respecto, sentencia sin tapujos: “La independencia para el nacionalista se convierte en la panacea que por arte de magia resolverá todos sus problemas sociales e individuales: aumentará la renta per cápita, mejorará la salud, eliminará el cáncer y producirá la felicidad en general. Incluso ahora en Cataluña con una deuda de 50.000 millones” (pp. 67).
La izquierda, como ideología, también recibe varios mandobles en el libro, no solo por habernos sumido en la actual crisis económica, sino por carecer de una idea nacional y por practicar un “buenismo” con el que exhibe una (supuesta) superioridad moral sobre la derecha. En última instancia, este modus operandi, perceptible sobre todo en el PSOE, le sirve para evitar hacer autocrítica cuando sufre varapalos electorales como el de noviembre de 2011.
Ello se ha traducido en la apropiación por parte de la izquierda de conceptos como “paz”, “solidaridad”, “justicia social” a los que ha vaciado de contenido. Sin embargo, la derecha, y de ello se queja el autor, no ha presentado la batalla necesaria, aceptando en la mayor parte de los casos los estigmas que se le han asociado y que tenían como perversa finalidad despojarla de protagonismo en la vida política (por ejemplo, en la primera legislatura de Rodríguez Zapatero a través del Pacto del Tinell). “En España, ese metalenguaje demagógico se acentúa hasta grados grotescos y hasta delictivos, acusando a la oposición de derechas de fascista, o sea no democrática (para disimular, no de extrema derecha sino de derecha extrema, como si fuera distinto), cavernaria y antisocial” (pp. 39), concluye Albendea.
En definitiva, el realismo está presente en todas y cada una de las páginas, lo cual no significa que nos hallemos ante una obra pesimista. Al contrario, al mismo tiempo que Albendea condena una situación, propone la fórmula para solventarla exitosamente.
Por Alfredo Crespo Alcázar