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Cita en Bidebarrieta de Bilbao

Juan José Solozábal
martes 10 de diciembre de 2013, 19:37h
Estamos en Bilbao para presentar el nº 46-7 de Cuadernos de Alzate. Me acompañan en el acto, que tiene lugar en la Biblioteca de Bidebarrieta en el Casco Viejo, Jon Kortazar, Javier Corcuera y Alberto Lopez Basaguren. Cuadernos siempre tuvo un pie en Bilbao, de hecho la fundamos va a hacer treinta años en el Hotel Ercilla, como le suelo recordar a Carlos Solchaga que, por entonces, oficiaba como portavoz del grupo parlamentario de los socialistas vascos en el Congreso de los Diputados. Las otra dos bases eran la guipuzcoana y la constituida por los jóvenes universitarios que andábamos por la capital, en los “madriles”. A la presentación del primer número de la revista, de la invención de cuya denominación suele presumir, seguramente con fundamento, Jon Juaristi, tenía anunciada su asistencia Caro Baroja; pero ya nos previno Fernando García Gortázar, que don Julio no se atrevía a defraudar a quienes solicitaban su patronazgo de cualquier acto, pero que luego no aparecía. Es más, solía sacar de su bolsillo con divertida malicia, esto creo que lo contaba Fernando Savater, los tarjetones que anunciaban su presencia simultánea en diversos sitios, a los que nunca en realidad pensó acudir.

Me cuesta tomar la palabra en la Biblioteca: se me echan encima los recuerdos del tiempo de juventud cuando preparaba la tesis doctoral sobre el primer nacionalismo vasco y buscaba información en sus abundantes fondos sobre las condiciones de la industrialización, testimoniada por higienistas, demógrafos y publicistas municipales de finales del siglo XIX; y me impone la belleza del local en el que hablamos : un anfiteatro con sus techos deliciosamente decorados y esa balaustrada corrida en la que aparece encaramado Miguel de Unamuno.

El número magnífico que hemos podido sacar tras gran esfuerzo, en estos tiempos de irremisible crisis, tiene 360 páginas y está dedicado a desarrollar dos tópicos: la autodeterminación y Saizarbitoria, casi con la extensión repartida y desde luego con el mismo interés. Creo que los 15 trabajos dedicados a la autodeterminación constituyen la principal contribución al tema disponible en castellano; pero la atención a la figura de Saizarbitoria no rebaja el relieve del volumen. Al día siguiente de la presentación de la Revista en Bilbao visito en San Sebastián la librería Lagun, donde suelo repostar libros tanto como noticias sobre la situación política, pues Ignacio Latierro cuenta con una cualificada clientela, principal pero no exclusivamente local, que está al cabo de la calle. El librero, y querido amigo, me dice que ha despachado un buen número de ejemplares, pero, anota, “más por Saizarbitoria que por el lado de la autodeterminación”.

No voy a consumir espacio alguno defendiendo mis tesis sobre la autodeterminación, que el lector conoce perfectamente. Javier Corcuera, en su bien hilado parlamento, no necesita poner de relieve la significación ideológica de la autodeterminación nacionalista, unida solo aparentemente al ideal liberal de la autonomía individual, según muestra en un trabajo espléndido en Cuadernos Josu de Miguel que revela el inevitable contenido antidemocrático del decisionismo plebiscitario. Tampoco se refiere Corcuera a las dificultades procedimentales del proceso soberanista catalán, en las que se detiene acertadamente Francisco Caamaño en la Revista, que sólo dan media razón de su insuficiencia, pues la explicación cabal de la debilidad del independentismo radica en sus carencias de legitimidad, como ha visto muy bien Javier Pérez Royo (otro contribuyente especial de Cuadernos). Pero Javier Corcuera hace dos apuntes que me parecen capitales en el debate independentista. En primer lugar, señala el relativo desinterés de la crisis catalana en el nacionalismo vasco, que se atribuye, de un lado a la utilización exclusivamente de farol del argumento de la independencia por su parte: se amaga con la secesión pero en realidad lo que se pide es el privilegio ; y, en segundo lugar, la indisponibilidad de la autodeterminación en el plano de la efectividad: con Alava en contra, las cuentas de la independencia nunca le saldrán al nacionalismo .

A Corcuera le gusta el modelo quebequés, pero con un matiz : la autodeterminación de la que se puede hablar en términos respetables no se expresa en un acto electoral el gran día, sino en un proceso paulatino de madurez y reflexividad que con el paso del tiempo, puede ser irresistible desde la argumentación democrática.

Jon Kortazar y Alberto López Basaguren, tras una breve introducción en euskera, señalan a Martutene (de la que existe versión en castellano), como la obra de madurez de Ramón Saizarbitoria, un trabajo de gran complejidad y ambición, que le ha puesto a la cabeza, seguramente, de la novela en euskera. Señalan que quizás ese alto propósito explique alguna deficiencia de encaje, como la referencia a la obra de Max Frisch, Montauk . Es un libro total, señala Jon Kortazar : guía de viaje, historia del País reciente, reflexión sobre la lengua vasca y el oficio de escritor . Meditación en suma sobre el nacionalismo, ejemplificada en la figura de la heroína de la novela, que para López Basaguren no es la joven americana Lynn sino Julia, la pareja de Martin, el escritor. El nacionalismo, se concluye, es un sentimiento incontenible, ligado como está a la emotividad de la juventud, terrible, por sus efectos destructores y portadores en demasiadas ocasiones de la desdicha personal y colectiva, y transversal, pues lo poseen los nacionalistas, pero también los que, desde posiciones diferentes o incluso antagónicas ideológicamente, como el carlismo, asumen un papel predominante para Euskadi en España.

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

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