un sistema piramidal
¿Cuál es el origen de la estafa Afinsa-Fórum?
viernes 09 de mayo de 2008, 10:28h
Era una fórmula atractiva para muchos pequeños ahorradores que desconfían de la Bolsa o no comprenden bien del todo el mundo financiero y para los que la inversión en “bienes reales”, como preferían llamarles estas dos compañías, les otorga una mayor seguridad. Únase a ello la posibilidad de hacer aportaciones periódicas pequeñas y una alta remuneración, y se explica así que el número de ahorradores en estas dos compañías fuese creciente.
Pero el sistema no funcionaba exactamente como prometían Afinsa y Fórum. Los señños no ganan valor automáticamente. Son un bien muy específico, nada fungible, y hay que ser un conocedor del mundo de los sellos para ver cuáles de ellos ganan valor y cuáles no lo hacen o incluso lo pierden. Pero el ahorrador, el comprador de sellos, en muchas ocasiones ni los veía físicamente. No podía calibrar la capacidad de éstos de revalorizarse. No sabía, en realidad, lo que estaba comprando.
Si esos activos, que son los que en teoría justifican el pago de intereses por su valor creciente, en realidad no aumentan a ese ritmo, el negocio es sencillamente insostenible. ¿Por qué, entonces, podía presumir Fórum Filatélico de tener 25 años de funcionamiento sin haber tenido ningún problema? ¿Por qué Afinsa, mucho más reciente, también se mantenía sin problema aparente? Esta cuestión es clave, y la respuesta es sencilla: funcionaban como un sistema piramidal.
Este sistema funciona del siguiente modo: la compañía promete altas rentabilidades a cambio de invertir en ella. Los que entran en el sistema ven que, de hecho funciona. Pero esos altos intereses se pagan no gracias a una actividad económica con unas rentabilidades extraordinarias y que sea capaz de mantener el capital y pagar los altos intereses. Si éstos se pagaban es gracias a las entradas de nuevos clientes, de nuevos ahorradores que, atraídos por los altos intereses, van entrando y metiendo dinero en la empresa, con la cual se satisfacen las exigencias, los intereses que la compañía debe satisfacer. De este modo, a medida que hay nuevas entradas que permiten funcionar al sistema, la deuda que acumula es creciente, y sólo sostenible en la medida en que la base de clientes también crezca. En cuanto se mantenga, sin necesidad de que disminuya, el sistema se quiebra.
Esto es lo que les ha ocurrido a Afinsa y Fórum. Una denuncia por parte del Gobierno es suficiente para que la gente desconfíe de ellas, cese el crecimiento de nuevos clientes y entren las dos en quiebra. Sus responsables decían, no sin cierto cinismo, que si el Gobierno no hubiese intervenido el negocio se habría mantenido y los ahorradores no se habrían quedado sin sus ahorros. Pero el fraude piramidal, condenado en el Código Civil y económicamente insostenible, estallaría antes o después. La cuestión es ¿por qué lo hico estallar el Gobierno el 9 de mayo de 2006 si lo conocía de antiguo? Quizá la respuesta sea que el día anterior se daba a conocer la sentencia del Caso Bono, uno de los momentos más difíciles del primer Gobierno Zapatero.
Que el fraude se conocía desde hacía años lo muestran varios hechos relevantes. La aseguradora Lloyds no renovó las pólizas a las colecciones de Fórum. Sus auditores observaron irregularidades ya en 2004. Y la Agencia Tributaria había comenzado una investigación en 2003 que cerró en 2005 con un informe que entregó a la Fiscalía Anticorrupción. Ahí quedó, en barbecho, hasta que el momento propicio políticamente llevó al Gobierno a denunciarlo. Rubalcaba incluso filtró el asunto a los medios antes de que se produjesen los registros de algunas sedes.