Cristina Cifuentes, un ejemplo a seguir
Joaquín Vila
x
directorelimparciales/8/8/20
lunes 13 de enero de 2014, 17:59h
Cristina Cifuentes representa, sin duda, uno de los auténticos valores del Partido Popular, en estos tiempos tormentosos. Tiene las ideas claras, es valiente, sigue a rajatabla los principios que le llevaron a la política y, lo que es más importante, los que auparon al Partido Popular al poder.
Este lunes ha dado toda una lección de coraje y de determinación al prohibir con celeridad la manifestación de los proetarras en Madrid. Ha logrado derrotar a los terroristas, les ha hundido en las cloacas, cosa nada fácil. Les ha hecho recular, les ha mandado a su casa, les ha tirado a las cunetas de sus repugnantes planeamientos y les ha dispersado. Han huido como cobardes.
Después de las degradantes manifestaciones del fin de semana en el País Vasco a favor de los presos etarras, en homenaje a los asesinos excarcelados por la derogación de la doctrina Parot, Cifuentes ha dado un puñetazo en la mesa y ha movilizado todos los resortes en su mano para impedir que los filoterroristas se paseen por Madrid, con sus pancartas, sus cánticos sangrientos y sus eslóganes etarras. Una hazaña. Un ejemplo a seguir para Rajoy y su Gobierno.
Cristina Cifuentes ha pasado por el mal trago de sufrir un espantoso accidente. Pero ha vuelto como una moto. Pero, ya, sin moto. Ha humillado a los terroristas, les ha atenazado, les ha puesto en su sitio con algo tan sencillo como aplicar la ley: la ley antiterrorista.
Era evidente que la manifestación tenía un cariz con todos los ingredientes de la apología del terrorismo, de la exaltación de los asesinatos de la banda. Lo ha visto con claridad meridiana, mientras su Gobierno y su ministro de Interior miraban para otro lado y no movieron un dedo para impedir las algaradas del País Vasco de este fin de semana. Quizás estaban de vacaciones.
Los exaltados tenían previsto tomar las calles del barrio madrileño de Lavapiés para pasearse como por su casa. Para insultar a España, a la Constitución, al Estado de Derecho, para provocar algaradas, quemar contenedores, banderas de España, reventar escaparates y sembrar el caos. Creían que todo el monte es orégano, como en el País Vasco. Pero aquí se han encontrado con un muro de rectitud, legalidad y coherencia: Cristina Cifuentes. Y se han ido con el rabo entre las piernas. Si es que tienen rabo.
Hay que apostar por Cristina Cifuentes. Tiene las ideas claras, los principios en su sitio. Y, además, machismos aparte, es una belleza, una mujer inteligente y elegante. No como otros u otras, que diría Zapatero. Puede ser el futuro del Partido Popular. Tiempo al tiempo.
|
Director de EL IMPARCIAL
JOAQUÍN VILA es director de EL IMPARCIAL
|
directorelimparciales/8/8/20
|