RAJOY, FRENTE A LA HERENCIA POLÍTICA DE ZAPATERO
martes 14 de enero de 2014, 13:50h
“La recuperación económica tan esquiva en los últimos seis años, empieza a pisar suelo firme”. Esta frase de reconocimiento corresponde al diario El País y refleja una realidad que ni siquiera Cayo Lara puede negar. Los augurios catastrofistas sobre la reforma laboral y económica emprendida por Mariano Rajoy han errado. El presidente ha desarrollado la política económica adecuada y las cifras, que son muy tozudas, le están dando la razón. Es verdad que el número de parados angustia y así lo recordó Obama en la Casa Blanca. Pero se ha producido ya el punto de inflexión y el desempleo decrece. Otra cosa es la deuda que se está convirtiendo en un problema cada mes más alarmante puesto que ha escalado el entorno del PIB.
Mariano Rajoy ha alcanzado ya, en parte considerable, el propósito del comienzo de la legislatura cuando se tropezó con las mentiras de Zapatero y Elena Salgado y el déficit en lugar de quedarse en los 6 puntos según los dirigentes socialistas, escaló hasta el entorno de los dos dígitos, lo que significaba la necesidad de un rescate que hubiera zarandeado a España entera. La prima de riesgo llegó en el verano de 2012 hasta los 636 puntos básicos. Hoy está en 200 y España aborda ya su financiación sin costes desmesurados.
Dicho todo esto, porque es la verdad la que nos hace libres, Rajoy ha fracasado en la administración de la atroz herencia política que le legó Zapatero y se enfrenta con un órdago en Cataluña y con el enseñoreamiento de los proetarras en el País Vasco. Va siendo hora de que abandone su inmovilidad, se levante de la silla curul monclovita y aborde con decisión los desafíos políticos que pueden fragmentar a España y agriar la convivencia tan difícilmente conseguida durante la Transición democrática.
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de la Real Academia Española
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