La decisión del Gobierno del Líbano de desmontar la red de comunicaciones de la organización terrorista Hezbolá (“el Partido de Dios”), le ha servido a esta facción radical chií para levantarse en armas y hacerse con el control de las calles de Beirut en tan sólo 48 horas.
Los soldados no pudieron hacer nada en 2006 contra los bombardeos de Israel y todo indica que ahora tampoco tienen capacidad para defenderse de la organización terrorista Hezbolá.
Los temores a que el Ejército se divida en líneas confesionales, como ya ocurrió en 1976, no han desaparecido, como tampoco el temor a una guerra civil abierta como sucedió entonces.
Medios de comunicación bloqueadosEn Beirut, los miembros de la oposición atacaron ayer y obligaron a evacuar los medios de comunicación de la familia de Saad Hariri, líder de la mayoría parlamentaria, como la televisión "Future" y el diario "Al Mustaqbal".
La sede antigua del canal de televisión, en el distrito de Hamra, resultó completamente calcinada por el ataque de supuestos milicianos del Partido Nacional Socialista Sirio, en la órbita de Damasco, aunque esta organización emitió un comunicado para desmentir su participación.
Asimismo, las fuerzas de la oposición pusieron cerco sobre las oficinas y los hogares de los principales dirigentes de la mayoría, que pasaron a la custodia del Ejército.
Cuatro facciones históricas.En el Líbano hay cuatro grupos que desde la independencia de Gran Bretaña (22 de noviembre de 1943) encienden de forma sistemática la guerra civil: los maronitas (cristianos árabes), son aliados de Israel y controlan la zona de las montañas del Líbano, donde se encuentran los principales recursos hídricos del país. Los suníes, antisirios, están dedicados al comercio y a las finanzas y controlan el Líbano. Los chiítas de Hezbolá, aliados de Irán, Siria y de los chiítas iraquíes. Y los drusos, musulmanes aliados de Israel y situados en el sur del Líbano.
Siria, gracias a su ejército controla el Líbano. El gobierno libanés es proocidental y antisirio, por lo que cuenta con el apoyo de Francia y EEUU. La intervención directa de Irán en el Líbano (para apoyar a Hezbolá) no es una hipótesis que se pueda contemplar puesto que se encontraría con una represalia directa de los EEUU.
Independencia del LíbanoEl Líbano alcanza la independencia de Gran Bretaña el 22 de noviembre de 1943 y es miembro fundador de la ONU y de la Liga Árabe. Con objeto de evitar la confrontación civil se llegó a un acuerdo no escrito conocido como “pacto nacional” entre los dos grupos mayoritarios, cristianos y suníes. A la luz de este pacto, los cristianos renuncian a la protección francesa y aceptan la independencia; los suníes rechazan la unidad árabe y, sobre todo, el sueño de una gran Siria (unir el Líbano a Siria); y una tercera clausula que cierra el acuerdo consiste en reconocer el confesionalismo musulmán para la nueva nación.
Este frágil equilibrio será puesto a prueba en varias ocasiones. La primera fue en 1958 cuando el presidente libanés Camille Chamun se alinea contra Naser en el conflicto de este último con occidente. Esta crisis terminó con la llegada de los marines de EEUU a Beirut y con la salida de Chamun del poder, que fue sustituido por el general Fuad Chehab, que recuperará el pacto nacional de 1943.
Guerra civil de 1975 a 1985
Israel buscaba forzar al Gobierno de Beirut a que se encargara de reducir a los palestinos, pero esta táctica que dio tan buenos resultados con Jordania, fracasó en el Líbano. No consiguió más que fomentar el proceso de descomposición del Estado y precipitar la guerra civil.
El 1 de abril de 1975 se desata en el Líbano una guerra civil. Cuando en junio de 1982 el ejército israelí penetra en el Líbano, el país está ya sin aliento y no hay autoridad central que logre imponerse. Los dos años siguientes están marcados por el fracaso de los intentos de los falangistas (cristianos) apoyados por Jerusalén de imponer su hegemonía en el Líbano. El poder del entonces presidente, Amín Gemayel, tiene que soportar derrota tras derrota. El frente de oposición amplía las zonas bajo su control mientras que la fuerza multinacional, con los marines norteamericanos a la cabeza, abandona precipitadamente la capital del Líbano. Durante ese tiempo, la resistencia a la ocupación israelí se hace mayor en el sur, encabezada por los partidos de izquierda, se amplía y se hace masiva con la colaboración de los islamistas. Israel acelera su retirada en junio de 1985, excepto de una “zona tapón” controlada con la ayuda del Ejército del Líbano Sur. Amín Gemayel invierte sus alianzas, anula el tratado que había firmado en 1982 con Israel y constituye el 30 de abril de 1984, bajo la dirección de Rashid Karamé, un gobierno de unidad nacional.
Acuerdo de TaefPor iniciativa de la comisión tripartita de la Liga Árabe (Argelia, Arabia Saudí y Marruecos), los diputados libaneses fueron convocados a finales de septiembre de 1989 a Taef, en Arabia Saudí, para discutir un proyecto de Carta Nacional de Reconciliación. Las negociaciones durarán un mes, hasta el 22 de octubre, que se cierran para poner fin a la guerra civil libanesa.
Estos acuerdos preveían una reducción de los poderes del presidente maronita a favor del Consejo de Ministros y, sobre todo, del primer ministro suní y del presidente chií del Parlamento con lo que el poder político queda repartido entre las tres principales facciones. La Asamblea, con 128 diputados, estaría compuesta a partir de entonces por el mismo número de diputados musulmanes que cristianos. El Parlamento ratificó estos acuerdos el 5 de noviembre de 1989. Beirut quedó reunificado y las milicias con la excepción de Hezbolá desarmadas.