Lara Dibildos, alta y delgada como su madre
sábado 10 de mayo de 2008, 21:44h
Laura Valenzuela y su padre José Luis Dibildos, así ya se puede. Esta bella y excelente actriz está a punto de abandonar sus actuaciones en Madrid, en el teatro Muñoz Seca, con la obra de Jardiel Poncela “Usted tiene ojos de mujer fatal”. Después de diez meses consecutivos, es uno de los milagros del teatro privado de la capital de España. Enrique Cornejo, su empresario, ha montado esta función de 1934 sin subvención, ni ayuda alguna. Veinte personas en nómina, un decorado de Mingote y cincuenta vestidos completos que dan gusto verlos.
Ahora que las aplaudidas compañías “oficiales” pasan por Madrid, con un mes de actuación. El teatro privado de Cornejo demuestra que lo que hay que hacer es buscar el éxito de público y no la multiprogramación de unos que programan a base de lotes según convenga. Cornejo me llamó para dirigir esta comedia y me llevó a Lara Dibildos. Todo un descubrimiento. Aunque yo la conocía casi antes de nacer, por la amistad que siempre me unió con sus progenitores.
Con José Luis Dibildos escribí varios guiones en colaboración. A parte de ser amigos, nos pasábamos las horas de trabajo muertos de risa, que era una forma de vivir aquella época de censura y humor negro. Amigos de los tiempos del café Gijón de Umbral, Raúl del Pozo, Fernán Gómez. Cuando los que acudíamos por las tardes estábamos más tiesos que una regla. Delante de un café se discutía sobre lo divino y lo humano, cosa que cabreaba a su dueño Pepito, que se vengaba sirviéndonos sólo una jarra de agua, que con el paso de las horas estaba más caliente que el café.
Dibildos puso de moda llevarse unos limones y verterlos en la jarra de agua para darle un cierto sabor y algo de vitaminas. De ahí que hiciera “La colmena” de Cela en cine y además con éxito. La madre de Lara, Laura como todo el mundo sabe, ha sido y es una de las mujeres más atractivas del mundo de la televisión en blanco y negro, en color y en pantalla plana. En tiempos la perseguía amenazándola con un libro para convencerla de que hiciera teatro. Esperanza que en la actualidad aún no he perdido porque el paso del tiempo ha mantenido a Laura Valenzuela tan maravillosa como siempre, que ya es decir.
De sus padres, Lara ha heredado la disciplina y el amor al trabajo bien hecho. Si José Luis pudiera ver a su niña convertida en actriz de moda, abrazada al éxito de la temporada y con Jardiel, que era como de la familia, se sentiría el padre más feliz del mundo y liaría aquellos horribles cigarrillos, que apestaban las tardes a los amigos, comprobaría cómo Lara era la persona más humilde, respetuosa, devota de sus compañeros, adicta a la disciplina de persona dotada para el oficio. Sin tragar camelos y amando el arte de Talía, que en estos momentos ya son ganas.
Es de las pocas actrices que van al teatro sin añorar una serie en televisión o presentar algo en la pequeña pantalla. Si usted no la vio, peor para usted. La compañía de Cornejo inicia una gira por España seguro que la próxima temporada tendrán ocasión de admirarla y aplaudirla. No se la pierden.
|
Comediógrafo
JUAN JOSÉ ALONSO MILLÁN es comediógrafo
|
|