www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Los opinantes de izquierda (desde la derecha)

Santiago López Castillo
domingo 02 de febrero de 2014, 18:55h
Es enternecedor escuchar a los tertulianos de izquierda con una fogosidad y un cinismo que espanta. Son correveidiles, van de casa en casa -radio y televisión-, lanzan la perorata del partido y se quedan tan frescos, y encima cobran una pasta gansa. Ello se da, claro está, en medios supuestamente de derechas que se quieren hacer plurales y una leche. No va a dar usted nombres porque todo el mundo que ve debates sabe quiénes son. Son como los cromos de cuando chicos con aquella letanía de “le tengo, no le tengo, le tengo…”. A veces me resultan rostros pálidos. Siempre reivindicando a los humildes cuando de ellos es el reino de los cielos; o sea, que viven en urbanizaciones de lujo, conducen coches de alta gama y desprecian a los que piden una limosnita en los semáforos, Dios te ampare, hermano; pues ni eso.

Posiblemente, los de la cera de enfrente caerán en esta reflexión subjetiva u objetiva según el color con que se mire. Perseguido por el azote socialista, quien esto firma fue condenado, muerto y sepultado por las hordas del PSOE al escribir en un periódico de provincias una irónica metáfora -jamás en TVE, donde era director impoluto de “Parlamento”-referida a la indigente cultural Leyre Pajín, ex novia, según las malas lenguas, de ZP- por denominarla “morritos Jagger”, con la aquiescencia del PP, encabezada por el saltimbanquis de González Ferrari.

Mas me desvío. Los tertulianos de izquierdas se envalentonan a sabiendas de que la derecha es cobarde y encima les dan un espacio en su propio terreno. Hasta aparece un juntalíneas del desaparecido periódico económico “Desarrollo”, cano de cabello y fútil de mollera, más una gata roja que arrastraba sus pudibundas partes por el plató de Sardá, exhibiendo, docta, su analfabetismo elevado a categoría de izquierdas, jo. Y luego están los de la cadena ser o no ser, depende de la pasta a recibir, incluido -se puede decir- Carlos Carnicero, ora pro nobis, que se modera un tanto en el canal conservador porque para eso le paga. O la ex de un fenecido socialista de TVE por nombre Mari Pau, más todo esa patulea fiel y obediente al partido que tiene por tele-printer el parpadeante Rubalcaba, sin olvidar a un casado y su mujer que fue -él, claro- director de la Juventud con Felipe González.

Y hasta en sueños -la dialéctica demagógica produce sopor- aparece Pablo Iglesias, mon Dieu, con coleta caballar, dando doctrina marxista. Ya lo dijo Lenin: “Con la mentira ganaremos la revolución”. A la que se ha sumado un bufón nazi llamado Verstrynge. De coña, tú, en expresión catalana.

PD.- Observo que los tertulianos demagógico-festivos, balompédico-linenses, bla, bla…- escriben de puta pena, sálvese el que pueda. Porque los que saben escribir no acuden al circo del supuesto prime-time exclusivo para los radicales de izquierda y de derechas. Luego, de madrugada, vienen imágenes de sexo y los videntes no aciertan ni una. De tele-basura se pasa a tele-caca. Tiren de la cadena.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios