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exenciones y tarifa plana fiscal para nuevos contratos

Anuncios de Rajoy en el debate sobre el estado de la nación

martes 25 de febrero de 2014, 14:10h
Mariano Rajoy ha aprovechado su intervención inicial en el debate sobre el estado de la nación para anunciar, entre otras medidas, exenciones en el IRPF para 12 millones de españoles y una tarifa plana de cotización para nuevos contratos de 100 euros durante 24 meses. No ha obviado abordar la corrupción, sobre la que asegura haber cumplido lo comprometido en 2013, ni Cataluña, materia en la que apuesta por el diálogo por la que ha dejado caer que “la Constitución puede ser reformada”.
Mariano Rajoy ha comenzado su intervención inicial en el debate sobre el estado de la nación recordando a Abel García Zambrano, militar extremeño fallecido recientemente en Líbano, y con él a todos sus compañeros desplegados en el exterior.

En segundo lugar, y dejando ya desde ese momento muy clara la senda de su discurso, ha lanzado un titular: ‘España, cerca del abismo’. Ha matizado que se trata del enunciado de un periódico europeo hace apenas dos años, hoy -a su juicio- carente de sentido. “Ya no sufrimos la amenaza cotidiana del riesgo inminente. Iniciamos otra etapa, más tranquila”, ha continuado. Para el presidente del Gobierno, el país que era “lastre” en Europa es ahora “parte del motor” y la culpa -el “triunfo”, ha dicho- “es de los españoles”.

Rajoy ha rebajado el negado “triunfalismo” para abordar el desempleo. No se dará por “satisfecho” ni “descansará” hasta que “el peor rostro” de la crisis “empiece a disminuir con fuerza”. Como suele argumentar, la solución no procede de “medidas aisladas” o “retoques parciales”, sino de “toda una política articulada con el mismo propósito”. En definitiva, ha defendido la reforma laboral y las políticas que pivotan en torno a ella. Pese a todo, no da por malos los datos en vista de una posterior cita: “Los resultados no son fruto de la casualidad”.

El líder del Ejecutivo celebra haber solventado los “desequilibrios” y haber superado con ello una “larga letanía”. Los siguientes minutos no se han distanciado de esta línea argumental. “Las reformas están empezando a dar resultados reales. No hablamos de previsiones, hablamos de resultados”, ha insistido. Atrás quedan nueve trimestres en recesión, ha recordado. Y lo más importante –ha valorado-, para abrochar este capítulo, que “por primera vez en toda la crisis podemos decir que hay menos parados que hace un año”, que se han construido los “diques de refuerzo para evitar una nueva calamidad” y que “tenemos las mejores cifras de competitividad desde que entramos en el euro”.

Otro flanco que quería cubrir el presidente era el del reparto de los “esfuerzos”. Ha asegurado priorizar “a los miembros más indefensos de la sociedad”, por ejemplo, “descongelando las pensiones porque otros las habían congelado”. Alusión al Partido Socialista. Se han subido los impuestos, “pero de forma progresiva” y con mayor carga para grandes rentas y empresas, ha señalado.

Los anuncios
Tras un prolongado preámbulo, los anuncios: España crecerá un 1 por ciento en 2014 y un 1,5 en 2015 y el sector exterior será el “principal protagonista” con un saldo positivo del 2 por ciento este año y del 2,5 el próximo. Además, “se creará empleo neto”. Con este escenario y sin desvelar todos los detalles de las reformas que están por venir, en su mayoría fiscales, ha avanzado: “El cambio más inmediato será en la estructura del Impuesto sobre la Renta, con especial incidencia en las rentas medias y bajas. Doce millones de contribuyentes se verán beneficiados por la reforma a partir de 2015. Es más, los trabajadores que ganan menos de 12.000 euros al año no pagarán el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Además, mejorarán las deducciones para las familias, porque se elevarán significativamente los mínimos personales por hijos. Y lo mismo se hará respecto a los ascendientes y personas con discapacidad que convivan con el contribuyente”.

En lo relativo al paro, los cambios incidirán en la reducción de las cargas sociales: “La contratación indefinida de nuevos trabajadores tendrá una tarifa plana de cotización a la Seguridad Social de 100 euros durante 24 meses siempre que suponga un aumento de plantilla”. Esto significa, ha puesto como ejemplo, que “para un sueldo bruto al año de 20.000 euros y que el de su importe de cotización es de 5.700, cada nuevo empleo creado, la empresa pasará a ingresar solamente 1.200, ese decir, estaríamos hablando de una rebaja en las cotizaciones de un 75 por ciento”. Además, antes del verano –a eso se ha comprometido Rajoy- verá la luz una Estrategia de Activación para el Empleo.

A continuación, la creación de empresas, uno de los indicadores que sigue sin despegar. El Consejo de Ministros de este viernes, ha informado, “aprobará un paquete de leyes de fomento de la financiación para mejorar la liquidez empresarial y fortalecer la financiación no bancaria para pequeñas y medianas empresas. Se pondrá en marcha asimismo una ‘Ley Ascensor’, por la que las empresas que vayan ganando tamaño podrán en paralelo acceder a formas de financiación “cada vez más sofisticadas”.

Autonomías, Europa y corrupción
A la catarata de novedades, que deberán ampliarse y materializarse en próximas fechas, le ha seguido el esbozo de la España de los próximos meses. El presidente ha empezado por las autonomías, que “han asumido la disolución de más de 750 empresas públicas, lo que supondrá un ahorro de 4.500 millones de euros”. Su modelo se ha simplificado y hecho más eficiente, ha celebrado. “Esto es una revolución silenciosa, de las pequeñas cosas, que se nota cuando, como está ocurriendo, vemos rebajas en ña factura de nuestros servicios de más del 60 por ciento por hacerlos de forma centralizada”, ha añadido.

Y de las regiones a Europa: “España ha sido capaz de influir en dos temas capitales de la agenda europea. Por un lado, convenciendo a los principales actores de la UE de que la crisis del euro no era sólo económica sino también política; por otro, para que las necesarias políticas de consolidación fiscal fueran acompañadas de otras que, de forma complementaria, impulsaran el crecimiento y la creación de empleo”. Para Rajoy, hoy se puede afirmar “con rotundidad” que “el euro es irreversible”, que “se ha avanzado en la consecución de una auténtica unión económica y monetaria” y que “Europa ha emprendido la senda del crecimiento”.

Sin un claro hilo con lo anterior, Rajoy ha continuado hablando de regeneración democrática y lo ha hecho sin escurrir el bulto: “Señorías, no podemos permanecer impasibles cuando los ciudadanos señalan a la corrupción como una de sus principales preocupaciones”. Sin embargo, lejos de la autocrítica, ha vendido las recientes medidas aprobadas en Consejo de Ministros sobre el control a los partidos y los cargos públicos y ha hecho hincapié en que “la Comisión Europea reconoce los esfuerzos hechos por el Gobierno y por este Parlamento para atajar la corrupción”. Contundente, el presidente ha proclamado: “Yo he cumplido con mi compromiso. Con esta Cámara. Con todos ustedes, señorías, y con los españoles”.

Cataluña y cierre
No podía obviar el tema catalán. El discurso entregado por Moncloa llamaba a este apartado ‘Defensa de la Constitución’, pero de la Carta Magna sólo abordaba una cuestión: la unidad e indivisibilidad de la nación. Sobre esto ha dicho “Primero: España es un Estado de Derecho donde quien nos gobierna a todos es la ley. Segundo: a este Gobierno le preocupa, y mucho, la suerte de todas las personas que viven en Cataluña y le preocupa, y mucho, que se arriesgue su bienestar y su futuro. Y tercero: “los españoles no hemos conocido otra condición que la unidad, y ni queremos ni nos conviene quebrarla”.

En línea con lo habitual, el presidente ha sostenido que “nadie puede unilateralmente privar al conjunto del pueblo español de su derecho a decidir sobre su futuro”, aunque se ha mostrado dispuesto al diálogo y ha dejado caer que “la Constitución puede ser reformada”.

El discurso, de 90 minutos, tal y como el del año pasado, se ha cerrado con un “no hemos alcanzado la meta, pero antes la teníamos a la espalda y ahora nos dirigimos hacia ella”. Sus últimas palabras han estado interrumpidas por entusiastas aplausos desde su bancada. “Encuentran justificación los sacrificios”, ha garantizado, y “ya no nos mueve la esperanza, sino la ambición”. Ovación y a comer antes de la contienda de la tarde.
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