Y el Oscar es… ¡para 3 mexicanos!
lunes 03 de marzo de 2014, 20:49h
Así fue. Una noche electrizante y sin par. El 2 de marzo de 2014, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood ha entregado el codiciado Oscar, traducido en 5 estatuillas a 3 mexicanos triunfantes en el exterior: Alfonso Cuarón, Emmanuel Lubezki y Lupita Nyong’o. Uno de ellos, el director Alfonso Cuarón –el primer mexicano y latinoamericano que obtiene el premio al mejor director [precedido en el esfuerzo buscándolo, por Del Toro y González Iñarritú]– se llevó 2 galardones (uno por mejor edición y otro por el mejor director). Lupita Nyong’o –mexico-kenyana– se lleva dos trofeos: mejor actriz de reparto y otro como parte de la mejor película premiada. Nos han cautivado. No siempre pasa en cada edición de la gala de los Oscares y por ende, merece celebrarse y amerita unas cuantas reflexiones.
Son tres mexicanos que han triunfado y que en efecto, buscaron oportunidades fuera de México, obtuvieron los apoyos que muchas veces no consiguieron en su patria, pero que se identifican con ella y no han negado nunca la cruz de su parroquia, lo que sí nos entusiasma en este otro lado del Atlántico, ya con solo enterarnos en directo de lo que iba pasando en Los Ángeles, California. Y son una llamada de atención a nuestra industria fílmica. Merecen nuestro aplauso. Oír sus nombres retumbando en el teatro Dolby ha sido muy emocionante.
Considero que no solo es acertada y muy justa la premiación, sino muy merecida, sin demeritar que en el caso de la película “Gravedad” (Gravity) no obstante que fue premiada con 7 estatuillas de las 10 categorías en las que compitió, no se llevó el reconocimiento al mejor guión ni a la mejor cinta, cosa representativa, ya que en esta segunda categoría se alzó con el Oscar el filme “12 años de esclavitud” (12 Years a Slave). Mas el reconocimiento a los mexicanos Cuarón y Lubezki fue largamente esperado. Si Lubezki iba por su sexta nominación, destaco que Cuarón recibiera durante la entrega de 2014, tantas muestras de afecto y admiración de sus compañeros en “Gravedad”, conforme iban pasando a recoger sus 5 premios. Recuérdese que ya se le premió con los BAFTA de la filmografía británica, también en la categoría de mejor director y como mejor película según el Sindicato de Productores de Hollywood, empatando por vez primera en 25 años con otra cinta, la mejor ganadora del Oscar 2014. No ha sido poca cosa el esfuerzo de Cuarón
Es un reconocimiento importantísimo lo sucedido a los 3 mexicanos, cada uno talentoso en su labor específica, que abona y suma a una añeja, larguísima relación de los mexicanos con el cine de Hollywood -el de Dolores del Río, Ricardo Montalbán, Katty Jurado o Salma Hayek– al que despreciara María Félix; algunos fueron nominados en diferentes épocas en el certamen estadounidense –Anthony Quinn ganó el Oscar en dos ocasiones como mejor actor de reparto–, y en otras se ganó, como en el caso de Gonzalo Gavira, participando dentro del departamento de efectos de sonido que dio vida a “El Exorcista”, o Beatrice de Alba como mejor maquillaje en “Frida” y Eugenio Caballero como parte del equipo de mejor diseño de arte en “El Laberinto del Fauno”. Y así por 11 veces. Allí había presencia mexicana, sin contar a descendientes de mexicanos que antes y ahora triunfan en sus pantallas.
Lo sucedido el 2 de marzo ahonda significativamente en esa relación entablada también de Hollywood con México –después de todo, uno de los principales consumidores del cine hollywoodense, que bien le engrosa las arcas y le aplaude obras de diversa calidad, muchas con frecuencia nada “oscareables, sin duda– y aunque nunca una película mexicana haya ganado un Oscar para nuestro cine per se (uno de los más antiguos y extensos del mundo) algunas han sido nominadas como coproducciones, ganándolo como fue el cortometraje animado “Pedro y el Lobo”, con la modesta participación de la UNAM. Nuestro cine deberá hacer los deberes necesarios y aún insuficientes, para alcanzar un Oscar a título personal. En todo caso, Cuarón advertía recién a los medios angelinos: “yo nunca he pretendido ni he querido pretender que (“Gravedad”) es una película mexicana. Es película de un mexicano, escrita, dirigida, producida y editada por un mexicano”, y así lo entendemos. El mérito le pertenece al completo, sin abonar su premio al cine mexicano de forma directa, porque no es al que se ha premiado. Ojalá que un día no lejano, sí suceda y como no es imposible, el reto queda y nos desafía.
En esa misma tesitura, preguntando a los que saben, pedí entre otras personas a las que agradezco su colaboración y han pedido ser omitidas, a un experto conocedor de cine: mi amigo Enrique Castillo Pérez, que me expresara unas palabras al saberse el triunfo de Cuarón en la multicitada gala en comento y las ha manifestado con absoluta pertinencia quien conoce bien las reglas estadounidenses: “(“Gravedad” dirigida por Cuarón) no, no se trata de una película mexicana, pero eso no demerita en lo más mínimo el triunfo de Cuarón como artista mexicano. En verdad innova el lenguaje cinematográfico, no solo por el uso de nuevas y deslumbrantes tecnologías, sino que en el aspecto creativo nos remite a niveles de calidad que no se veían desde los tiempos de Stanley Kubrick y su “2001: Odisea del espacio”. Habría ya que superar nacionalismos obsoletos que dictan que, si el director o artista ganador de cualquier galardón internacional no refleja en su obra “la realidad , problemática o idiosincrasia “ del mexicano, de algún modo está traicionando a su país. Es ridículo. Cuarón jugó y ganó con las reglas del cine norteamericano y demostró ser mejor que su propio juego. Cuarón fue a Italia e inauguró la menor pizzería del país. Hay motivo para celebrar y enorgullecerse. Y mucho.”
Yo concuerdo plenamente con Enrique Castillo. El glamour apantallante de Hollywood, su despliegue, su tradicional desplante a propios y ajenos, su resplandor, allí siguen, pero esta vez ha coronado con creces distintas épocas que engloban un grupo nutrido de mexicanos que preceden en múltiples maneras a los 3 reconocidos en 2014 y que han contribuido muchas veces en la sombra y el silencio a su fama y poderío para ser la principal industria cinematográfica del mundo. Esta vez la cinta ya recaudó 703 millones de dólares. No ha sido menor lo sucedido en una industria que no permea fácilmente lo hispano, no obstante que se juegue con sus reglas, incluidas el hacerlo en inglés. Al menos Hollywood no ha podido sacudirse esa imagen. Doble mérito de los “oscareados”, en dado caso. Y mire que la palabreja no acaba de convencerme.
Menciono brevemente que el mérito de Lubezki ya era reconocido en trabajos anteriores a “Gravedad” sin haber alcanzado entonces, la estatuilla dorada. Y Lupita Nyong’o promete una carrera formidable. Hagamos votos porque abran espacios y reconocimientos al mundo hispánico y eso no puede obviarse jamás. Que ha sido gracias a su inconformidad y a su ambición que destacados mexicanos se han alzado con el premio. Merecen nuestro aplauso ya se lo decía, no nuestra mezquindad. Son mexicanos admirables, y si en algo le fastidia a alguien que obtengan el galardón y eso nos haga felices, trabaje para que el cine mexicano un día alcance por sí y para sí un Oscar, que después de todo, también merece obtenerlo.