La soberanía popular aplasta las ínfulas secesionistas
Joaquín Vila
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directorelimparciales/8/8/20
lunes 07 de abril de 2014, 17:19h
La coincidencia, casi acuerdo, del PP y el PSOE, además de UPyD, de rechazar la propuesta de consulta secesionista de los nacionalistas catalanes supone una de las mejores noticias de esta Legislatura.
Los 185 diputados del PP, los 110 del PSOE y los 5 de UPyD representan el 85 por ciento del Congreso de los Diputados; esto es, de la soberanía popular. Y esa soberanía popular aplasta con todas las de la ley las ínfulas secesionistas de los catalanes. Todo un revolcón democrático. Esta apabullante mayoría de la Cámara se opondrá con rotundidad este martes a que los catalanes celebren un referéndum para desgajarse de España.
La cuestión que ahora se plantea consiste en adivinar el futuro. Porque los catalanes ya han amenazado con que celebrarán la consulta pese al rechazo del Congreso de los Diputados. O lo que es lo mismo, que incumplirán la Constitución y organizarán un referéndum ilegal y antidemocrático. Toda una afrenta y un insulto al Estado de Derecho y a la soberanía popular.
¿Qué hará entonces el Gobierno? Rajoy, pero sobre todo Rubalcaba, ya se han ofrecido a dialogar para evitar la consulta. ¿Y de qué se puede dialogar? ¿Ofrecerles más dinero mediante la financiación? ¿Permitirles que incumplan la Ley de Educación y obliguen a los niños a seguir estudiando solo en catalán? ¿Obsequiarles con más competencias para que se crean soberanos? Sería atroz. Injusto para el resto de las Comunidades Autónomas y una tomadura de pelo a los españoles.
Porque los secesionistas catalanes ya han advertido que van a plantar sus urnas para votar en cualquiera de los casos. La situación se encuentra en un callejón sin salida. Todo un choque de trenes.
El Gobierno debe impedir por todos los medios que la consulta se celebre. ¿Y cómo? ¿Rodeará los colegios electorales de policías nacionales para impedir que los catalanes voten? ¿Inhabilitará a Artur Mas y a su Gobierno? ¿Suspenderá la Autonomía catalana?
En cualquiera de esos casos, el choque de trenes terminaría con muchas heridas, enfrentamientos, revueltas y algaradas. Más que un choque de trenes supondría una guerra de guerrillas. Porque Artur Mas y Junqueras ya han redactado hasta una Constitución a la escandinava con 100 artículos.
La soberanía popular aplasta y humilla a los secesionistas catalanes. Pero el futuro es más que incierto. Salvo que Rajoy tenga un as en la manga. Bueno necesitaría un repóquer y, quizás, ni por esas. España va a vivir uno de los episodios más trágicos de su Historia. El futuro es más que incierto. Y el diálogo, de sordos.
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Director de EL IMPARCIAL
JOAQUÍN VILA es director de EL IMPARCIAL
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directorelimparciales/8/8/20
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