¿red de asistencia o grupo terrorista?
Hamás, único responsable de la crisis humanitaria en Gaza
miércoles 14 de mayo de 2008, 02:18h
La organización de resistencia islámica palestina fundada en 1987 por Ahmad Yasin cinco días después del comienzo de la segunda Intifada, es parte de la herencia que los Hermanos Musulmanes de Egipto han dejado en la región.
Hamás apoya abiertamente la lucha armada y los ataques suicidas como medio para lograr sus objetivos y no acepta ninguna reconciliación con los judíos si éstos no reconocen haber ocupado un territorio que ellos consideran como propio. propio de palestina. Su principal objetivo, además de eliminar –o, al menos, expulsar- a los judíos de Tierra Santa, es formar un Estado Palestino que abarque el territorio israelí, Gaza y Cisjordania.
Se trata de un movimiento islamista-nacionalista de resistencia suní que lucha por la creación y reconocimiento del Estado Palestino. Su estructura está compuesta por un brazo armado, las Brigadas de Izz-Ad Dinn Al Qasam -que combaten a Israel, al que consideran ilegítimo-, un grupo político llamado Cambio y Reforma, liderado por Ismail Hayinne, y una red de asistencia para los mártires de la lucha contra el enemigo judío, que incluye, además de ayudas económicas a las familias de los fallecidos como consecuencia de dicha contienda, una amplia red de Madrassas, escuelas coránicas a modo de enseñanza pública centrada en la educación religiosa de los jóvenes palestinos.
Los métodos empleados por Hamás para tratar de obtener sus objetivos han sido calificados como terroristas por numerosos agentes internacionales, así como acusada de crímenes de guerra y contra la humanidad. La organización, declarada “entidad terrorista” por una larga lista de países debido a la constante e indiscriminada ofensiva que llevan a cabo contra la población civil israelí, gobierna la Franja de Gaza a través de su brazo político, Cambio y Reforma.
Sin embargo, y a pesar de haber obtenido mayoría de votos en las elecciones palestinas de 2006, no fue hasta que los hombres armados de Hamás tomaron por la violencia las posiciones de Fatah en la Franja en junio de 2007, cuando la organización se vio capacitada para declarar un gobierno independiente de la Autoridad Palestina.
Gobierno
Hamás ha tomado parte en el Gobierno de Palestina desde 1994, ya que formaba parte de la Autoridad Palestina liderada por Fatah al Islam, presidida por Mahmoud Abbas. Pero, el violento golpe de Estado del pasado junio dio lugar a la polarización política palestina.
El movimiento fundamentalista nunca ha aceptado los tres puntos exigidos por las Naciones Unidas para ser reconocidos como líderes legítimos de Gaza –reconocer al Estado de Israel, abandonar la violencia y restablecer el diálogo con su rival palestino, Al Fatah- . Con ello, la posibilidad de obtener ayuda internacional ha quedado eliminada, lo que ha sumido a la franja en una crisis económica y, como consecuencia, en una profunda crisis humanitaria.
Red de asistencia
Hamás -que en numerosas ocasiones han calificado de inútiles las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz entre Israel y Palestina-, cuenta asimismo con una amplia red de atención social, gracias a lo cual goza de gran popularidad entre la población palestina de la Franja, consumida por el interminable conflicto con Israel.
La organización se encarga de cuidar y mantener a los familiares de sus milicianos encarcelados o asesinados como consecuencia de la lucha contra Israel. Es decir, ayudan económicamente a los parientes de los hombres que han muerto matando judíos o como consecuencia de ataques israelíes.
El movimiento se encarga, además, de repartir comida a las familias de sus seguidores en tiempos de escasez, por lo que muchos lo ven como el único que vela por los intereses de Palestina y que apoya y sostiene a su pueblo.
Respuesta de Israel
La respuesta de Israel a los ataques desde la franja se produjo, ya en 2004, en forma de “asesinatos selectivos” contra los militantes y principales líderes de Hamás, con Ariel Sharon a la cabeza de Israel. El jeque Abdel Aziz ad-Rantsi y Ahmed yasin, fundador del movimiento, fueron asesinados por las proclamas anti israelitas y por incitación a la violencia.
Después de la derrota en las elecciones de 2006, Al Fatah llevó a cabo una huelga general contra los ministros de Hamás. Fueron marginados y perdieron gran parte de su influencia política. De hecho, uno de los líderes aliados a Hamás, Ahmed Sadat, antiguo jefe del Frente para la Liberación Palestina (FPLP), fue detenido. Del mismo modo quedó bloqueada la ayuda económica internacional. Sin embargo, la organización terrorista logró el apoyo de la República Islámica iraní, incómodo enemigo de Occidente que, tal y como ha quedado demostrado, financia y arma a los seguidores de Hamás para que continúen con la lucha contra la “red satánica sionista”.
La guerra con Fatah
Al Fatah rechazó la propuesta de Hamás de emprender un Gobierno conjunto de unidad nacional en Gaza y Cisjordania. A partir de entonces se han producido numerosos enfrentamientos en las calles de Gaza, donde Hamás es más fuerte que Fatah.
Los dos movimientos palestinos mantienen una guerra sin cuartel en sus propios territorios que no hace más que debilitar su causa y empeorar la imagen que el mundo tiene de ella. Los miembros de Hamás, minoría en Cisjordania y de Fatah, en Gaza, sufren constantemente el acoso por parte de las fuerzas del Orden. Cada día, seguidores del movimiento liderado por Abbas son perseguidos, detenidos, interrogados o incluso asesinados por parte de Hamás en Gaza.
La paz falsa
Entre 2006 y 2007, Hamás declaró oficialmente el fin de su campaña de atentados terroristas contra Israel. Sin embargo, a medida que iba construyendo un gran arsenal de armas, la tregua se iba debilitando. A pesar del alto el fuego, los ataques con mortero y cohetes de fabricación casera contra territorio israelí no llegaron a cesar de forma definitiva.
En los últimos meses, la escalada de violencia ha sido tal que Israel se ha visto obligado a bloquear la Franja y a llevar a cabo incursiones armadas en territorio palestino para acabar con la amenaza terrorista. En esta última etapa del conflicto, la violencia terrorista ha sido monopolizada por las Brigadas Izz Ad Dinn Al Qassam, brazo armado de Hamás, y por la Yihad islámica, mientras que los Mártires de al-Aqsa, asociado a Fatah, hace tiempo que detuvieron sus ataques contra Israel con el fin de mejorar la imagen de la organización y mejorar las relaciones con el Estado hebreo y la comunidad internacional.