Cuadrifolio: la Gürtel del PSOE
Francisco Delgado-Iribarren
martes 06 de mayo de 2014, 19:55h
El PSOE ya tiene su propia trama Gürtel. Y el PP ya tiene su correa de transmisión para contrarrestar las vergüenzas de la genuina trama Gürtel. Según publican los investigadores Inda y Urreiztieta en El Mundo de este lunes y de este martes, el nuevo capítulo de corrupción, dentro del interminable serial español, arranca en un lugar de La Mancha, cuyo nombre es la Junta de Comunidades. La Mancha del PSOE.
Este plato cuenta con los ingredientes básicos y clásicos: contratos públicos inflados, adjudicaciones a dedo, desvío de fondos públicos a bolsillos privados, organización irregular de campañas y eventos, regalos a políticos, etcétera. Sobre todo, mucho morro, que es el condimento esencial para que todo salga bien para los implicados. Por ir repartiendo protagonismo, dos nombres: Manuel Téllez, organizador de actos y campañas para el PSOE con su sociedad Cuadrifolio, y José María Barreda, presidente de la Junta cuando, presuntamente, se cometieron las tropelías.
El ex presidente manchego debe dar explicaciones creíbles acerca de estas informaciones, sin escudarse en manos negras ni en intereses ocultos. El único interés debe ser aclarar la verdad. Es posible que él no tuviera conocimiento de estas irregularidades, pero entonces son sus subordinados en la Junta quienes deben responder, primero ante la sociedad y después, en su caso, ante la Justicia. Además, este escándalo extiende su mancha al PSOE nacional, pues uno de los perceptores de los regalos es Juan Manuel Aceña, Director de Programación y Acción Electoral de los socialistas. Recordemos que el PSOE sí fue condenado por financiación ilegal por el Tribunal Supremo el 28 de octubre de 1997, en el caso Filesa.
PP y PSOE no deben limitarse a levantar las alfombras por una esquina. Su obligación es retirarlas por completo, barrer, pasar la aspiradora y fregar el suelo. A continuación, sacudir la alfombra, si es necesario con ayuda de una pala de mimbre, hasta que quede tan limpia como recién comprada. Porque pasear por estas habitaciones, que son las Comunidades Autónomas, es un asco: casi todas las alfombras están sucias y la porquería se extiende por toda la casa, que es España.
Este destape ha coincidido en el tiempo con la Operación Yogui, en la que se ha detenido a nueve personas, altos cargos de Adif y de la empresa constructora Corsan. La Fiscalía Anticorrupción ve indicios delictivos en las obras del AVE Madrid-Barcelona. La ministra de Fomento no era otra que Magdalena Álvarez, que últimamente no gana para disgustos. La economista gaditana se encuentra más sitiada por la corrupción que la ciudad de Cádiz por el ejército francés entre 1810 y 1812. A la Yogui se suma su imputación en el saqueo de los ERE falsos, imputación ratificada este mismo martes por la Audiencia Provincial de Sevilla. Pero la ex consejera de Economía y Hacienda de Manuel Chaves, “antes partía que doblá”, se aferra a su cargo de vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), con su suculento sueldo de 27.398 euros al mes. Perjudica con ello gravemente la imagen de los órganos comunitarios en un momento sensible. ¿Cómo puede ser vicepresidenta del BEI quien está imputada por diseñar un sistema de malversación de inversiones europeas en Andalucía? Más que absurdo, es escalofriante. Dentro de poco veremos partía a la motejada como “Lady Aviaco”, “la bien pagá” y “la socialista de Visa oro”.
Ante estos tristísimos y sangrantes escándalos que azotan a nuestro país cuando millones de españoles lo están pasando mal, sólo cabe felicitar a la Guardia Civil y a la Fiscalía Anticorrupción por los éxitos de su labor, y animarles a que libren una guerra sin cuartel contra la corrupción, venga de donde venga. También es oportuno reconocer sus méritos a la cúpula de Interior, incluido por supuesto el titular Jorge Fernández Díaz. En mi opinión no se está valorando con justicia la labor del ministro, bajo cuyo ejercicio se están asestando golpes muy duros a la delincuencia en España.