¿Se imagina al PSOE apoyando al PP? ¿Y al revés?
Javier Cámara
x
javiercamaraelimparciales/12/12/24
miércoles 14 de mayo de 2014, 20:09h
Es indudable que todo lo que se haga por el interés último de España está bien. Es verdad que resulta difícil de creer si hablamos de partidos políticos, acostumbrados, como nos tienen, a mostrar por activa y por pasiva que primero van sus provechos y luego todo lo demás.
Como fuere, las declaraciones de Felipe González al respecto de la posibilidad de un Gobierno del PP apoyado por el PSOE, “o al revés”, no han pasado inadvertidas. Quizá porque nadie se lo cree. La argumentación del expresidente de Gobierno es que “si España lo necesita, lo deben hacer” y puso como ejemplo el caso de Alemania.
Su gran temor (o el de las dos grandes formaciones políticas) no es otro que la dispersión del voto, que, según el socialista, “no hay ninguna demostración de que ayude a arreglar los grandes problemas del país”. González, en una gran frase para el titular, dijo que “hemos tocado fondo y ahora nos arrastramos por el suelo”.
Y digo yo: ¿Habla González de economía o de modelo de sociedad? ¿De verdad hemos tocado fondo? Si habla del plano económico, ¿no será, quizá, que está viendo que ya remontamos y quiere subir al PSOE al carro de la recuperación? Si se refiere al modelo de convivencia, ¿qué teme, que las ansias independentistas de algunos lleguen a convertirse en un problema serio en la calle? O si hace una valoración general, ¿acaso no se nota que no somos iguales españoles y alemanes?
Creo que ninguno de los dos partidos mayoritarios se puede sorprender de que nadie confíe en un pacto entre ambos. No lo han hecho en temas tan importantes para la sociedad como en sanidad o educación. ¿Dónde quedó el intento de Ángel Gabilondo? Aunque también es verdad que sí han llegado al acuerdo para cuestiones de poder como nombrar los cargos relevantes de la Justicia.
Nada hace pensar que una formación de izquierdas vaya a apoyar a otra de centro-derecha, o al revés, sin que tengan en cuenta el coste político que podría hacerles pagar su militancia. Definitivamente, esto no es Alemania. De hecho, el propio Rubalcaba tardó poco en salir a la palestra para decir algo así como que “por encima de su cadáver”. Las cosas siempre se ven de forma distinta desde la distancia.
En el país de “primero el cálculo electoral, después ya veremos”, es fácil de prever que las cosas seguirán igual que siempre. Todo sea que la economía vuelva a dar cifras negativas (todavía queda mucho por hacer y mucho por aguantar) o que los nacionalistas desafíen de verdad y entorpezcan, con hechos constatados, el normal funcionamiento de las Instituciones del Gobierno de España. Entonces veremos.
|
Periodista
|
javiercamaraelimparciales/12/12/24
|