La inseguridad en México persiste
jueves 15 de mayo de 2014, 01:35h
A pesar del optimismo que hay en los discursos de los miembros del gobierno mexicano, el presidente, el secretario de Gobernación, el Procurador General de la República y otros más, la realidad es otra. En los Estados de Tamaulipas en el norte y de Morelos en el centro del país ha habido importantes manifestaciones pacíficas de ciudadanos irritados con la situación que prevalece en estas entidades federativas.
Por otra parte en Michoacán no hay propiamente paz, los grupos armados llamados autodefensas convertidos en policías rurales algunos de ellos no quieren dejar su rol autotutelar y los escándalos de corrupción de autoridades locales de extracción priista, no calman los ánimos, al contrario. El problema de la inseguridad data desde el sexenio de Carlos Salinas, en 1993 fue asesinado el cardenal Posadas en Guadalajara, en 1994 el candidato presidencial Colosio y el secretario del PRI Ruiz Massieu y de ahí en adelante la espiral de violencia sigue in crescendo.
Hoy por hoy, la situación en México es tensa. Si bien no hay el grado de ingobernabilidad de Venezuela ni vive la crisis económica de Argentina, México no mejora en materia de seguridad pública. El presidente Peña pidió en diciembre de 2012 un año para dar resultados, ya ha pasado un año y medio y el actual gobierno sólo tiene a su favor algunos destellos por detenciones de narcotraficantes, pero los secuestros, ejecuciones y asaltos no disminuyen en términos reales. La sociedad mexicana tendrá que involucrarse mucho más, porque su gobierno no atina en la estrategia a seguir, hay ausencia de políticas públicas y la justicia sigue siendo selectiva.