funeral por el guardia civil
El Obispo de Vitoria rechaza a los asesinos y sus "colaboradores directos e indirectos"
jueves 15 de mayo de 2008, 11:59h
A su juicio, "es de justicia condenar el atentado terrorista, a sus autores materiales, a sus inspiradores y colaboradores directos e indirectos". "La persona humana nunca puede ser utilizada como medio para lograr cualquier tipo de fin por digno y meritorio que sea", añadió. El prelado señala que "la persona humana es fin en sí misma y digna de respeto". "Vale la pena recordarlo en este año en el que se cumple el 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos", subrayó.
"Sufrimiento atroz"
Además, ha recordado "el sufrimiento atroz de los familiares que sienten que se les ha arrebatado injustamente de su lado un ser querido inocente, el padre, el esposo", y subraya "la sensación de hartazgo que sienten millones de personas ante un nuevo atentado criminal, que se une a cientos de actos similares a lo largo de 40 años de terrorismo de ETA".
Se ha preguntado, a continuación: “Al sufrimiento de las víctimas y la desesperanza de muchos se une la serie cruel de preguntas que nos corroen por no encontrar respuesta válida. ¿Para qué ha servido este acto criminal?, ¿con estas acciones se sirve al bien del pueblo vasco?, ¿hasta cuándo va a durar entre nosotros la lacra del terrorismo?".
Miguel Asurmendi expresa también sus condolencias y su respeto a la Guardia Civil porque han asesinado de nuevo a un miembro del instituto armado, "que se agrega a los centenares que le han precedido". Por último, ha hecho un llamamiento a "purificar nuestra conciencia y abrirnos a la verdad y a la Justicia". El funeral, que comenzó a las diez y media de esta mañana, se celebró a puerta cerrada, sin la presencia de los medios de comunicación, por expreso deseo de los familiares de la última víctima mortal de ETA.
"¿Así se sirve al bien del pueblo vasco?"
El obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi, ha condenado hoy "a los autores materiales y a los colaboradores" del atentado que ha costado la vida del guardia civil Juan Manuel Piñuel y se ha preguntado si "¿así se sirve al bien del pueblo vasco?"
El obispo de Vitoria ha oficiado hoy el funeral por el agente asesinado ayer por ETA en la localidad alavesa de Legutiano, que ha contado con la presencia de los Príncipes de Asturias y la viuda del agente.
En su homilía, Asurmendi ha afirmado que "es de justicia condenar el atentado terrorista que ha segado la vida de Piñuel, condenar a sus autores materiales, así como a sus instigadores y colaboradores directos e indirectos".
El obispo de Vitoria se ha hecho eco del "sentimiento general de rechazo y de rabia contenida contra los autores y los cómplices del terrible atentado", porque "la persona humana nunca debe ser utilizada como medio para alcanzar cualquier tipo de fin".
Ha recordado el sufrimiento "atroz" de los familiares del agente muerto "tras haberles sido arrebatado de su lado injustamente a un ser querido e inocente".
Así, ha transmitido "de corazón" el pésame, la cercanía y el reconocimiento a la esposa de Piñuel, María Victoria, y a su hijo, Juan Manuel.
También ha denunciado la sensación de "hartazgo" que, según ha dicho, "sienten millones de personas ante un nuevo atentado criminal que se une a cientos de actos similares a lo largo de cuarenta años".
Por ello ha planteado "la serie cruel de preguntas que nos corroen por no encontrar respuesta válida: ¿Para qué ha servido este acto criminal? ¿Con estas acciones se sirve al bien del pueblo vasco? ¿Hasta cuándo va a durar entre nosotros la lacra del terrorismo?"
Durante el funeral, que se ha celebrado a puerta cerrada por expreso deseo de la familia, el prelado ha mostrado su condolencia y reconocimiento a la Guardia Civil porque "sufren un dolor desgarrador" pero "mantienen la dignidad y su compromiso de servicio a España, a las personas y la convivencia pacífica".