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El Madrid jugará una nueva final al vencer a un gran Unicaja en cinco minutos

lunes 30 de junio de 2014, 14:12h
Actualizado el: 06/12/2014 22:54h
El Real Madrid disputará la final de la Liga Endesa al ganar en el cuarto partido, tras una prórroga, al Unicaja en Málaga por 79-89, en una victoria que cimentó en el último minuto y medio del tiempo suplementario.


Volvían los mismos protagonistas del pasado martes, aunque al conjunto madridista se le vio más sereno, diferente, con el pívot griego Ioannis Bouroussis, más centrado y haciendo daño dentro de la zona.

El equipo malagueño salió igual que en el tercer partido, intenso, fuerte, agresivo, aunque con menos acierto en el tiro exterior.

A pesar de este inconveniente, el escolta estadounidense Ryan Toolson, enganchó ocho puntos consecutivos con dos triples 12-11, minuto 7.

El Real Madrid ni se inmutó, cerró filas dentro de su zona con el rebote y comenzó a mover el balón con las entradas de Rudy Fernández, el trabajo de Bouroussis y el acierto del base Sergio Llull, con un parcial de 0-11, que puso la máxima ventaja 12-22, minuto 9.

El partido lo controlaba el Real Madrid, a pesar de algún escarceo del Unicaja, que ya no estaba tan cómodo y sufría para jugar con rapidez y velocidad. El técnico cajista, Joan Plaza, rotaba el banquillo, pero la ventaja subía 21-32, minuto 13.

El encuentro entró en una dinámica de errores, aunque algo más entero el Unicaja, que presionó en defensa y evitó en cinco minutos que anotara el Real Madrid, excesivamente atascado, 28-32, minuto 18, aunque Llull, con un triple rompió la tendencia 28-35.

El descanso llegaba y el Unicaja más efectivo con dos triples consecutivo del ala-pívot estadounidense Nik Caner-Medley, acortó diferencias 35-37 ante un Real Madrid que solo anotó 13 puntos en el segundo cuarto.

Respeto, miedo, es lo que se tenían ambos equipos, que salieron del vestuario atenazados y tardaron, en el caso del Real Madrid tres minutos en conseguir sus primeros puntos 35-41, minuto 23.

El Unicaja con su defensa zonal intentaba desmoronar a los madridistas, que intercambiaban canastas, pero con un adicional, Felipe Reyes, que reboteaba y anotaba, 16 puntos, junto con Bourousis 44-48, minuto 26.

Reyes, pidió un descanso, el encuentro se enrareció con sendas técnicas a Bourousis y Pablo Laso, por protestar, y lo aprovechó el Unicaja para ponerse por delante gracias al pívot brasileño Rafael Hettsheimeir, 53-52, minuto 29.

La igualdad se palpaba con alternativas en el marcador, aunque el Real Madrid hacía mejor las transiciones y el escolta Jaycee Carroll, inició su periplo anotador desde todas las posiciones 59-67, minuto 35.

El Unicaja pasaba por su peor momento, con cuatro personales del pívot Fran Vázquez y cero puntos del base Jayson Granger, aunque intentaba recuperarse 66-70, minuto 36, cortado rápidamente con un triple del base Sergio Rodríguez, prácticamente inédito.

Quedaban los minutos decisivos con ventaja del Real Madrid 70-73, minuto 38, aunque el Unicaja no se amilanó 72-73, minuto 39 y 73-73, a 23 segundos del final con un tiro libre de Vázquez, y posteriormente no aprovechó su ataque el equipo madridista errando el triple Rudy Fernández.

Cinco minutos de prórroga y ninguno de los dos equipos se despegaba 79-79, minuto 43, pero Llull, sumó, tomó iniciativa con cinco puntos consecutivos 79-84, minuto 44. El Unicaja se vio impotente para anotar y Sergio Rodríguez sentenció con un triple 79-87, en los instantes finales, y le dio el pase a la final 79-89.

El Valencia completa la remontada
El Valencia Basket ha completado este jueves la machada que inició el martes y ha vuelto a asaltar el Palau Blaugrana (63-81) para poner el 2-2 en la semifinal del 'play-off' de la Liga Endesa contra el FC Barcelona y devolver la serie a 'La Fonteta', que dictará sentencia después de que un desconocido Barça desaprovechara los dos 'match ball' que tenía a favor para ser finalista.

Hasta el arreón final, en que sacaron el pundonor y el orgullo los de Xavi Pascual, el partido del FC Barcelona fue para olvidar; mal en defensa, fatal en ataque. Solo 25 puntos al descanso, 45 ya bien entrado el último parcial. Otra vez ciegos de cara a canasta, impotentes en defensa, los blaugranas se hundieron demasiado pronto y, cuando quisieron reflotar la nave, ya estaba el Valencia celebrando el triunfo en puerto.

Y es que el Valencia Basket ha sido claro y justo ganador. De menos a más en esta serie en que partían con factor pista a favor, una vez dejados atrás los nervios y presión que conlleva tener esta condición han mostrado el baloncesto que atesoran. Ha salido a relucir la calidad de Doellman, la fuerza de Lishchuk, la versatilidad de Ribas o del recuperado Sato, grande en su regreso, y así hasta la frescura de Lucic. Pero esta noche, la batuta fue para Van Rossom, excelso en su gestión del juego y autor de 17 puntos.

Por contra, en el Barça solo salieron bien las cosas en el primer cuarto, que aun así perdieron 16-20. A partir de ahí, cuando buscaban canasta, solo encontraron agua hasta ahogarse en ella. Si no bajaron los brazos, mucho tendrá que retocar Pascual para la 'final' que tendrá lugar en Valencia el domingo. Si los bajaron, el toque de atención debería ser incluso mayor.

El Barça se quedó en unos escasos 25 puntos en la primera parte, jugando en casa, y estando ante la última oportunidad de hacer buenos los dos triunfos en Valencia y evitar que la serie volviera a la ciudad del Turia. Esta baja anotación, fruto del nulo acierto, de la mala selección de tiro y, de nuevo, del pobre porcentaje en la línea de tiros libres (12/22 al descanso) propició la diferencia.

Suerte tuvo el equipo de Pascual que, en los últimos compases de la primera parte, el Valencia tampoco estuviera del todo acertado en ataque. Aún así, el 25-37 era una cómoda renta, cercana a la máxima diferencia lograda hasta el momento (23-37 con canasta de Ribas). Los de Perasovic hicieron valer el regreso de Romain Sato, hasta ahora apartado por molestias.

Estaba lejos de su mejor forma, pero el alero francés batalló y dio oxígeno a su equipo, y cuajó una gran actuación. De nuevo, el 'MVP' de la Liga Regular, Justin Doellman, hizo bailar a sus defensores y llevó buena parte del peso del equipo. Eso sí, fue precisamente la labor grupal la que aupó del todo al Valencia Basket, mejor en asistencias, recuperaciones y con menos pérdidas.

Demasiado lastre para un Barça que, incómodo y perdido, incapaz de ver aro, veía como su habitual faro, Juan Carlos Navarro, tenía otro día aciago, con la bombilla fundida. No le salió nada al capitán en la primera parte, si bien fue el único que se salvó en los tiros libres y aún así el mejor valorado, reflejo de la mala primera parte. Ningún blaugrana supo tirar del carro, convencer al resto de compañeros de que, en el Palau, pueden y seguramente debían hacer más.

Los 'Sí se puede' y gritos de '¡Valencia!' se escucharon mucho en el feudo blaugrana. Con más presencia de aficionados 'taronja' que el martes, cuando empezó la 'machada' valencianista tras perder el factor pista que se habían ganado en la Fase Regular, no estuvieron solos los de Perasovic en su intento de forzar el quinto partido y evitar, de momento, la octava final seguida del FC Barcelona.
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