EDITORIAL
La amenaza del fundamentalismo islámico en Africa
lunes 28 de julio de 2014, 08:34h
Este pasado fin de semana el grupo terrorista islámico Boko Haram secuestraba en Nigeria a la mujer del viceprimer ministro de Camerún, lo que puede implicar la internacionalización del problema. No es el único lugar de Africa donde este tipo de terrorismo permanece activo; en todo el Sahel, sin ir más lejos, grupos afines a Al Qaeda operan sin casi oposición de los débiles gobiernos de la zona.
El caso de Boko Haram -traducido como “la educación occidental es pecado”- tiene además el matiz de su extrema brutalidad, con el secuestro de doscientas adolescentes de una escuela hace casi dos meses. En lo que va de año han asesinado ya a 3.000 personas, subiendo la cifra a más de 12.000 desde que iniciara su andadura hace una década.
Hasta la fecha, el gobierno de Nigeria se ha mostrado incapaz de hacer frente a esta amenaza terrorista, y otro tanto puede decirse de países como Chad, Níger y Malí. No es una cuestión doméstica, sino que afecta a todo el continente, y conviene darle la importancia que tiene, que es mucha. Y si no se hace algo al respecto, en menos de lo que algunos piensan puede haber más estados fallidos en Africa, como es el caso de Somalia.