EL IMPARCIAL ENTREVISTA AL PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD JUDÍA EN MADRID
"Hamas utiliza a mujeres y niños como escudos humanos en Gaza"
María Cano
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mariacanoelimparciales/10/5/10/22
viernes 01 de agosto de 2014, 16:26h
Actualizado el: 04 de agosto de 2014, 12:44h
Entrevista al presidente de la comunidad judía en Madrid. Por María Cano
El 30 de junio comenzó el bombardeo de Israel sobre Gaza como respuesta al secuestro y asesinato de tres jóvenes israelíes que volvían a casa tras asistir a clase. Las bombas de Israel comenzaron a caer el mismo día que encontraron los cadáveres de los menores y no han parado hasta hoy. La comunidad internacional ha calificado de crueldad estos ataques y Hamas y las autoridades palestinas han mostrado al mundo sus niños muertos o heridos, sus ruinas, su dolor... Y pese a todo Israel continúa con sus bombardeos un mes después. ¿Por qué?
Desde hace más de un mes, no hay día en el que periódicos, telediarios y boletines de radio no hablen del conflicto en Gaza. Tenemos en la retina alguna de esas desgarradoras imágenes en las que un padre sostiene el cuerpo sin vida y ensangrentado de su hijo, o de un hospital sucio y destartalado con rastros de sangre en el suelo y un herido, que también suele ser un niño, en una camilla. Las muertos, la sangre, los heridos y las lágrimas siempre son palestinos, pero eso no quiere decir que Israel no llore a sus víctimas o que no las tenga sino que prefiere no mostrar al mundo su dolor ni tratar de sacarle partido apelando a la compasión. Israel no muestra a sus niños muertos ni las lágrimas de sus padres, sino que trata de defender a sus pequeños y evitar que aumente su número entre las víctimas. Y eso lo hace con misiles y drones, con artillería y con la denominada “cúpula de hierro”, un sofisticado sistema de protección que neutraliza o destruye los misiles que Hamas envía a Israel y sin el cual las víctimas de civiles israelíes se contarían por miles.
El presidente de la comunidad judía en Madrid, David Hatchwell, ha explicado a El Imparcial que las informaciones que se publican son sesgadas porque sólo se habla de los muertos palestinos, pero nada se dice de los continuos ataques que sufre Israel desde esos territorios en forma de misiles, que causarían el mismo número de víctimas mortales o incluso más entre la población civil que los misiles israelíes si no fuera por la “cúpula de hierro” y se lamenta de que “a la opinión pública parece que lo único que le interesa es el 1x1” o lo que es lo mismo, que por cada muerto que se registre en Gaza haya otro en Israel y así sea un conflicto más igualitario. Incluso los mandatarios del resto del mundo parecen pensar así también.
El propio ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo, aunque reconoce el derecho de Israel a defenderse de los ataques de Hamas, condena un “uso desproporcionado de la fuerza”. Lo que ni Margallo ni la ONU, en su conjunto, explican es si les parecería más razonable que Israel desactivara su “cúpula de hierro” y dejara que los misiles de Hamas impactaran en territorio israelí causando un importante número de víctimas mortales entre la población civil. “¿Sería entonces más proporcionada la respuesta de Israel?”, se pregunta Hatchwell.
El problema, insiste Hatchwell, es que Hamas y otros grupos terroristas están utilizando a mujeres y niños y a civiles, en general, como escudos humanos, de ahí que su presencia entre las víctimas sea tan alarmante. Y lo consiguen colocando sus infraestructuras terroristas de forma deliberada en escuelas u hospitales, por poner dos ejemplos que ya han sido demostrados. Con ello consiguen un doble objetivo: proteger su armamento y, en el caso de que a pesar de todo las instalaciones sean atacadas, utilizar esas víctimas como propaganda de las atrocidades de Israel, explica el presidente de la comunidad judía en Madrid.
Y no sólo eso, sino que impiden a los palestinos marcharse. Israel ha anunciado en varias ocasiones su intención de bombardear determinadas zonas con elevada presencia de población civil, por lo que durante días ha lanzado panfletos, ha hecho llamadas telefónicas y ha puesto anuncios en la prensa palestina pidiendo a los civiles que se marcharan del norte de la Franja de Gaza ante un inminente bombardeo con el fin de no causar víctimas civiles. De hecho, un alto mando del Ejército israelí explicó, en declaraciones al diario israelí Yedioth Aharonoth, que “en las próximas horas, dado que Hamas se está escondiendo tras los civiles, cambiaremos los patrones de acción e iniciaremos la evacuación de los civiles palestinos del norte de la Franja de Gaza, desde donde se lanzan los cohetes de largo alcance”.
Hamas no lo permitió. El grupo terrorista impide a los civiles marcharse de las zonas que van a ser bombardeadas y les obliga a quedarse cerca o incluso en esos edificios a sabiendas de que serán atacados, por lo que el número de víctimas se eleva a cada hora que pasa. ¿No es eso desproporcionado?, se pregunta Hatchwell. Así como también lo es violar de forma sistemática el alto el fuego temporal cada vez que se acuerda por motivos humanitarios para poder evacuar a las víctimas y llevar suministros a Gaza. Lo que da a entender Hamas es que no le importan los civiles palestinos, opina el presidente de la Comunidad Judía en Madrid.
Así, a Hatchwell no le sorprende la reacción de la ONU, que ha creado una comisión para investigar si Israel, un Estado democrático, ha cometido crímenes de guerra en el ejercicio de la autodefensa, pero no ha dicho una palabra sobre Hamas, una organización terrorista, y sus ataques y prácticas. “Me da vergüenza pensar en lo que se hace en nombre de Naciones Unidas”, ha explicado Hatchwell, quien además se ha lamentado de que por desgracia estas reacciones de la ONU “ya no deberían sorprender” porque se ha convertido en una organización “en la que un grupo de países toma decisiones políticas basadas en sus propios intereses y en las que la moralidad no tiene nada que ver”.
Aunque deberían pararse a pensar, explica Hatchwell, que Israel no es uno de esos 54 países musulmanes del planeta y que “los conflictos en Occidente están basados en conflictos con radicales musulmanes” y en ese contexto, Israel es una isla en el océano en esa zona del globo, por lo que se ve obligada a ejercer la autodefensa y a ir siempre un paso por delante en materia de innovación y defensa. ¿Respiraría más tranquila la comunidad internacional si Israel, el único país democrático de la zona, dejara de defenderse y permitiera su destrucción o supondría su desaparición un puente de plata para los radicales musulmanes que dejarían de apuntar a Israel y mirarían hacia Europa? Hatcwell se hace esta y otras preguntas a las que ni la ONU ni los líderes de la UE parecen querer responder. Mientras tanto, los misiles siguen cayendo sobre Gaza e Israel.