“Je ne puis pas donner la réalité des faits, je n’en puis présenter que l’ombre”. Esta cita de Stendhal (“No puedo ofrecer la realidad de los hechos, sino solamente su sombra”) encabeza la última novela del flamante Premio Nobel Patrick Modiano, que acaba de publicarse en Francia. Sin duda, esta cita del autor de Rojo y negro resulta paradigmática del universo Modiano, que vuelve a desplegarse con su acostumbrada brillantez en Pour que tu ne te perdes pas dans le quartier (Para que no te pierdas en el barrio).
Su comienzo es prometedor. A las cuatro de la tarde de un día cualquiera -como en la vida, en las novelas de Modiano un día cualquiera puede cambiar el destino-, suena el teléfono en casa de Jean Daragane, quien duda en atender la llamada. Finalmente, sin embargo, responde y escucha la voz de un misterioso interlocutor que le dice que se ha encontrado su libreta de teléfonos y direcciones y que desea entregársela personalmente. Daragane acepta y queda con él al día siguiente. El desconocido llega a la cita. Se disculpa por la tardanza y se presenta como Gilles Ottolini. Le acompaña una joven: Chantal Grippay, cuya presencia añade inquietud a Daragane. Ottolini le plantea que está buscando a Guy Torstel, sospechoso de estar implicado en un sórdido asunto en la postguerra. El nombre de Torstel aparece en la agenda de Daragane, aunque este no le recuerda. Sin embargo, pocos días después Ottolini vuelve a llamarle y le refresca la memoria: Torstel aparece también en la primera novela que Daragane escribió, titulada Le Noir de l’été. Se establece así un juego metaliterario, en el que lo real y lo ficticio se cruzan, como se incardinan el pasado y el presente.
A partir del encuentro entre Daragane y Ottolini empieza una investigación casi detectivesca, un buceo en el pasado -como es habitual en las novelas de Modiano-, en este caso un viaje a tres anteriores momentos, decisivos en la existencia de Daragane. Un pasado que parecía enterrado, pero que siempre vuelve lleno de enigmas cuya exacta y precisa aclaración entraña enormes dificultades. Un pasado que resulta muchas veces muy doloroso y que quiere olvidarse, lo que no es posible. Finalmente, no obstante, su recuerdo puede servir de catarsis tanto en el ámbito personal como en el colectivo. Ahí está el negro periodo de la Francia ocupada por los nazis y el vergonzoso fenómeno del colaboracionismo, en el que participó el propio padre del escritor, y que Modiano recrea obsesivamente en toda su obra, sobre todo en su llamada Trilogía de la ocupación, compuesta por El lugar de la estrella, La ronda nocturna y Los paseos de circunvalación. Precisamente con esta trilogía se dio a conocer Modiano.
Las novelas de Modiano son un fascinante puzle, en el que en varias ocasiones subyace un elemento de autoficción, con protagonistas que son escritores, como sucede, por ejemplo, en Pour que tu ne te perdes pas dans le quartier y en La hierba de las noches, último título publicado en español y cuya reseña apareció en estas mismas páginas, donde el lector podrá encontrar también la reciente crítica de otra de sus novelas, En el café de la juventud perdida, que acaba de salir en bolsillo. Ese puzle, desarrollado en un París espectral, nos lo sirve Modiano en un estilo tan preciso como hipnótico, tan sobrio como deslumbrante. Modiano es un maestro en reflejar todo un mundo con intensa brevedad -prácticamente todas sus novelas apenas sobrepasan las cien páginas- que nos conmociona y atrapa. En una sugerente paradoja, la sombra de los hechos que nos ofrece Patrick Modiano -otra cosa no es factible, como se apunta en la significativa cita de Stendhal que ha elegido para abrir su última novela-, resulta luminosa.
Pour que tu ne te perdes pas dans le quartier se ha encaramado al primer puesto de la lista de los libros más vendidos en el país vecino. Aunque sin duda reconocido y ganador de premios como el Goncourt, el de la Académie Française y el Nacional de las Letras, el Nobel ha hecho que los franceses se lanzaran a las librerías a por su Modiano. En pocas horas, su última novela se agotó, al igual que se vendieron con profusión títulos anteriores. En España, si bien algunas editoriales cuentan con obras del escritor francés -como Alfaguara, Seix Barral, Cabaret Voltaire, El Aleph, Pre-Textos, entre otras- es Anagrama la que brinda en su catálogo la mayoría de su producción, y ya ha anunciado la publicación en 2015 de Pour que tu ne te perdes dans le quartier.