La cifra cae en 195.200 personas, hasta los 5.427.700 personas. Por JCR
La EPA del tercer trimestre ha recogido datos que son, en principio, muy positivos. Vamos primero a ver cuáles son esos datos y cuál su significado. Y, como última consideración, veremos si la reforma laboral está funcionando, o no.
Vamos primero con los datos. El número de parados cae en 195.200 personas, hasta los 5.427.700 personas. Como dice la nota, “en términos relativos, la reducción del paro es del 3,47 por ciento, la mayor en un tercer trimestre desde 2006”. La tasa de paro cae en ocho décimas sobre el segundo trimestre, en lo que es “el mayor descenso trimestral de esta tasa en un tercer trimestre desde 2005”, hasta el 23,67 por ciento. Por lo que se refiere a la tasa interanual de parados, cae un 8,68 por ciento.
Pero parte de los datos se explican porque sigue cayendo la población activa: Su una persona que no encuentra empleo deja de buscarlo, automáticamente ha dejado de ser un parado; pero eso no quiere decir que haya mejorado su situación. Y no ha sido una persona, sino 44.200. De modo que tenemos que fijarnos en la evolución de la ocupación que, como hemos dicho siempre, es lo más relevante.
El número de ocupados aumenta en 151.000 personas, un incremento que en el último año ha sido de 274.000 personas. La práctica totalidad de ese empleo nuevo pertenece al sector privado (el público ha disminuido en 3.900 personas). Eso quiere decir que hay 14.587.400 empleos privados, y 2.925.600 públicos.
Un dato muy significativo de la EPA, aunque no tenga que ver directamente con el empleo, es la evolución de los hogares. La población está descendiendo, pero el número de hogares aumenta. En el último trimestre ha subido en 24.400, casi 270 nuevos hogares al día, hasta los 18.355.700. Esta evolución, aparentemente contradictoria, se explica por “la mayor proporción de hogares unipersonales” y por “el continuado descenso del tamaño medio del hogar”, según explica el INE.
Ahora bien, hay otro dato desgajado de los hogares, en el que nunca se cae, y que es muy, muy importante. Siempre se señala el número de hogares con todos los miembros en paro. En el tercer trimestre de 2014 eran 1.789.400. Pero atención al número de hogares en los que no hay ningún mimembro activo: 4.990.600. Claro es que hay 8.385.487 pensionistas, y aunque algunos están en casas con personas activas, y otros viven con otros pensionistas, ellos explican la mayor parte de los casi cinco millones de hogares sin personas activas. Pero habría que ver cuántas familias que no son jubilados viven de las ayudas públicas, y no buscan empleo.
Vamos al análisis de la reforma laboral. ¿Está funcionando? Los críticos señalan que no es así si se deteriora la calidad del empleo. Pero no parece que sea lo que está ocurriendo. De hecho, tal como recoge la nota del INE, “el empleo a tiempo completo sube este trimestre en 370.700 personas, mientras que el número de ocupados a tiempo parcial disminuye en 219.700. El porcentaje de personas que trabaja a tiempo parcial decrece 1,4 puntos, hasta el 14,99 por ciento”. Por otro lado, “los que tienen contrato temporal aumentan en 122.400, mientras que los de contrato indefinido disminuyen en 26.700”, pero el aumento del empleo temporal es cada vez menor, y lo contrario ocurre con el empleo indefinido, por lo que la tendencia es a mejorar.
Hay más, porque está subiendo el empleo en la industria: un aumento del 3 por ciento, que es significativo. Esa recuperación de la industria se da la mano con que el aumento del empleo ha sido principalmente masculino, y que la mayoría de los nuevos ocupados (el 89 por ciento) son mayores de 40 años.
Por otro lado, tendríamos que comparar los datos del empleo con los del crecimiento. Por suerte, este mismo jueves ha salido el Boletín Económico del Banco de España, que señala que el crecimiento en estos tres meses ha sido (aunque apunta más cautelas de las habituales) del 0,5 por ciento. Eso quiere decir que el crecimiento anualizado sería del 2 por ciento. Con la anterior regulación laboral, se creaba empleo con un crecimiento de a partir de algo más del 2 por ciento.
No tenemos datos de salarios correspondientes a 2014. Pero lo que nos dice la evolución de los últimos años hasta el pasado es que los salarios medios crecen rápidamente, incluso en plena crisis. Y que es 2013, el segundo año en el que entra en vigor plenamente la reforma laboral, cuando ese crecimiento se modera.
Conclusión: todo indica que la reforma laboral está funcionando.