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TRIBUNA

Hispanic Society of America

Natalia K. Denisova
martes 04 de noviembre de 2014, 20:20h

La exposición Sorolla y Estados Unidos en la fundación Mapfre de Madrid nos da la oportunidad de recordar varios asuntos de la cultura española. Antes de nada podemos contemplar la obra de un pintor extraordinario español en EEUU: Sorolla. Pero, sobre todo, hemos de reconocer que esta obra no hubiera sido posible sin la labor de mecenazgo de un norteamericano enamorado de la cultura española: Archer M. Huntington. Fue una figura eminente para la cultura hispana en el siglo XX. Fue el gran impulsor de los estudios hispánicos en los Estados Unidos. El reconocimiento le llegó con un sinnúmero de títulos honoríficos: hay calles de La Coruña y de Valencia que llevan su nombre; la ciudad de Madrid quiso dedicarle un monumento, pero, al final, solo la ciudad de Barcelona consiguiórealizarlo. Merece la pena recordar las palabras que se utilizaron en Barcelona cuando se le rindieron honores: "el reconocimiento que España entera debe a Mrs. y Mr. Huntington por la incomparable labor de exaltación y difusión de la cultura hispánica que han desarrollado y desarrollan en los Estados Unidos de América”.

Este hombre, Archer M. Huntington, hizo la ruta del Cid, que va de Burgos a Valencia, durante su primer viaje a España en 1892, cuando apenas tenía veinte años de edad. Esa ruta marcó toda su vida. No se sabe bien qué fuerzas de atracción poseía España para este hombre, pero lo cierto es que Huntington quedó hechizado. A partir de este momento decidió dedicar su vida y fortuna, una de las más grandes de la época, para coleccionar arte y libros españoles. La impresionante colección de arte español que consiguió reunir fue fruto de compras de cuadros de El Greco, Zurbarán, José Ribera, Alonso Cano o de Velázquez, pero, más que un comprador de arte, fue un gran mecenas como se demuestra con la exposición de Mapfre. En efecto, varios de los cuadros más bellos de Sorolla se los debemos al apoyo de Huntington y otros norteamericanos, amantes de España. En cualquier caso, las obras de arte sólo han sido una parte de la colección que en 1904 fue transformada en The Hispanic Society of America. Esta institución abrió, en 1908, sus puertas al público como un museo gratuito y un centro de estudios hispánicos.
El bello edificio que acoge Hispanic Society, en el centro de Nueva York, fue y es una institución importante en el ámbito de la investigación y la publicación. El propio Huntington escribió versos en español y tradujo textos de literatura española al inglés. Él realizó una edición en tres tomos del Cantar de mío Cid (1897–1903), la primera edición deuna versión completa en inglés. La biblioteca contaba con más de 40 mil volúmenes en el momento de su fundación y hoy día es una de las mejores bibliotecas de libros raros en español y una colección de manuscritos hispánicos más extensa fuera de España. La parte dedicada a la literatura novohispana contiene una selección de catecismos y diccionarios de las lenguas indígenas.

La institución, bajo la dirección personal de su fundador, se convirtió en el centro de divulgación de obras en español, sus traducciones a través de las ediciones en facsímil de magnífica calidad. The Hispanic Society publicó más de 200 libros monográficos cuyos autores, unos miembros de la Sociedad y otros especialistas con renombre internacional, trataron prácticamente casi todas las facetas de la cultura hispánica. La sociedad abrió la posibilidad inmejorable para la investigación a numerosos hispanistas que luego podían publicar sus obras en revistas apoyadas por Huntington, verbi gratia, la Revue Hispanique, la Romantic Review. Durante más de cincuenta años, Huntington llenó el museo y la biblioteca con obras de arte, libros, mapas, manuscritos... Él dijo: "El museo... debe contener el alma de España expresada en significados, a través de las obras de manos y de espíritu" ("The museum... must condense the soul of Spain into meanings, thorough works of the hand and spirit"). A Archer Huntington se le debe, sin duda alguna, el progreso más significante de los estudios hispánicos en el siglo XX en los EEUU.
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