Encuentros con Zapatero
martes 20 de mayo de 2008, 22:17h
La entrevista que han mantenido en Moncloa el Lendakari Juan José Ibarreche y el Presidente del Gobierno José Luís Rodríguez Zapatero no ha aportado absolutamente nada al panorama político nacional. Era tan previsible que bien podían ambos líderes habérsela ahorrado y emplear su tiempo en cosas más provechosas. Venía el Lendakari a insistir de nuevo con su referéndum secesionista, y con las bondades de su plan bajo el brazo. Le esperaba la negativa de Zapatero, más por efectismo que por convicción. Para tal viaje no se precisaban alforjas. A no ser que todo ello forme parte de una puesta en escena cara a representar un calculado enfrentamiento previo a las elecciones autonómicas vascas.
Es un hecho que el nacionalismo vasco ha mantenido siempre una vía de diálogo permanente con los socialistas. Y éstos, por su parte, llámense PSE o PSOE, nunca han manifestado sentirse incómodos con semejantes compañeros de viaje. Antes al contrario, Zapatero les ha considerado parte fundamental en su estrategia de aislamiento del Partido Popular. Por ello, no ha dudado en pactar con quienes no creen en España, y lejos de modular sus derivas secesionistas, las ha fomentado. Así las cosas, Ibarreche sigue adelante con su plan descabellado y su referéndum inconstitucional. Entre otras cosas, porque una comunidad autónoma no puede arrogarse competencias exclusivas del Estado, y un referéndum lo es. Amén de que el Lendakari dijo en su momento que tal cosa se haría con un “escenario libre de violencia”, y a la vista está que ETA sigue matando. Ojalá esa negativa del Presidente fuese más categórica, no sólo al sinsentido del plan Ibarreche, sino del resto de iniciativas nacionalistas que chocan frontalmente con el sentido común. Y sobre todo, sin efectismos.