TRIBUNA
Dos futuros diferentes para Brasil y Argentina
lunes 24 de noviembre de 2014, 20:21h
El segundo fin de semana de noviembre fue diferente en Brasil y en Argentina. En Argentina nada nuevo, adolescentes y jóvenes disfrutaron del fin de semana al ritmo habitual, especialmente nocturno. En Brasil no fue así, ya que el gobierno tomó el examen ENEM, que es requisito para ingresar a la Universidad durante el 2015. El ENEM es uno de los exámenes generales más grande del mundo, ya que los inscriptos fueron 8,6 millones de estudiantes, superados únicamente por el examen de ingreso chino (“gao kao”) con 9,5 millones de aspirantes. El ENEM se rindió en 1700 ciudades y en cárceles donde lo rindieron 30.000 presos, duró 4.30 horas el sábado 8 de noviembre y 5.30 horas el domingo 9. Los estudiantes fueron examinados en Matemática, Historia, Geografía, Química, Física, Literatura, un idioma extranjero y redacción. Dilma Rousseff expresó “El ENEM es el instrumento fundamental para la juventud porque valoriza el esfuerzo de cada una de las personas que quieren aprender”
El resultado del examen permite otorgar becas a los estudiantes de origen humilde que hayan tenido un buen desempeño, además es tenido en cuenta por las universidades para aceptar el ingreso a las diversas carreras.
Esto que ocurre en Brasil, ocurre todos los años en Europa y Asia (en Francia viene de la época de Napoleón Bonaparte). En América Latina son también muchas las naciones que implementan exámenes nacionales al finalizar el secundario, para facilitar el ingreso a la Universidad. Esto no tiene nada que ver con el color político de los gobiernos, ya que estos exámenes nacionales rigen en Cuba, Ecuador, Chile, Colombia y Brasil, pero no en Argentina.
Por estos exámenes, los estudiantes en Brasil ingresan a la Universidad habiendo realizado un gran esfuerzo, con dedicación al estudio al finalizar el ciclo secundario. Por eso el ENEM influye positivamente, tengamos en cuenta que en Brasil se gradúan casi 60 de cada 100 ingresantes a la Universidad, mientras que las universidades privadas argentinas gradúan 45 y las estatales apenas 25 cada 100 ingresantes. En Argentina nada menos que 3 de cada 4 ingresantes abandonan la universidad estatal. Por esta razón, en proporción a la cantidad de habitantes, Brasil está ahora graduando el doble de profesionales universitarios que Argentina, ya que Brasil gradúa más de un millón de profesionales por año y Argentina apenas 110.000.
Es difícil avanzar en este siglo de la ciencia y tecnología, sin una fuerte graduación de calidad en la Universidad. Nos podemos plantear la siguiente pregunta: Quién se preocupa más por el futuro de los adolescentes, las autoridades brasileñas o las argentinas, que no estimulan la dedicación al estudio de los adolescentes, sin preocuparse por el futuro de ellos ?
La aplicación de estos exámenes generales al finalizar el secundario de por sí no resuelve mágicamente todos los problemas del ciclo escolar secundario, pero no aplicarlos agrava la situación. Dos fines de semana diferentes en Brasil y Argentina son el preludio de dos futuros diferentes, pero los jóvenes no son los responsables, ya que son los adultos que determinan la política educativa.
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Economista
ALIETO GUADAGNI es economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California (Berkeley)
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