www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EL PAPA, ENTRE OBAMA Y CASTRO

jueves 18 de diciembre de 2014, 11:32h
La dictadura cubana agoniza. Durante largas décadas malvivió gracias a la venta primada de azúcar...
La dictadura cubana agoniza. Durante largas décadas malvivió gracias a la venta primada de azúcar a la Unión Soviética. Moscú ponía los rublos; La Habana, los muertos. Millares de soldados cubanos morían defendiendo los intereses soviéticos en África.

Desmoronado el muro de Berlín, Cuba encontró en el caudillo bufón Chávez al pagafantas que suministraba el dinero imprescindible para sobrevivir a cambio de los favores ideológicos de Fidel Castro. Con los horizontes venezolanos ensombrecidos, los hermanos dictadores tienen ahora la esperanza de que Obama les permita respirar económicamente. Modificarán algunas extremosidades de la economía marxista pero está claro que mantendrán íntegro el poder político. Lo que ocurre es que, por razones de vida, les queda poco tiempo. Y mejor es que restablecidas las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, la primera potencia del mundo pueda contribuir de forma directa a abrir los caminos democráticos cuando los Castro desaparezcan.

Por eso, y a pesar de las críticas feroces que Obama está recibiendo por auxiliar al moribundo, su política puede ser, al menos parcialmente, un acierto. La economía marxista ha conducido a una nación rica como Cuba a la miseria general del pueblo. La dictadura comunista ha sobrevivido gracias a la ayuda soviética, cobrada en sangre, y a la prodigalidad venezolana. Ahora el balón de oxígeno puede venir de Estados Unidos.

El Papa Francisco se dio cuenta de que era el momento de mediar entre las dos naciones. Lo ha hecho con discreción y acierto. Entre el demócrata Obama y el dictador comunista Castro, el Santo Padre ha conseguido que se abran horizontes de esperanza para el futuro. Yo no echaría las campanas al vuelo pero me parece que en el balance de los acuerdos entre Obama y Castro los factores positivos pesan más que los negativos.