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ENTRE ADOQUINES

Los “Guardianes de la Paz” declaran la guerra a Sony

miércoles 24 de diciembre de 2014, 15:09h
Resulta absurdo y estremecedor que un grupo llamado “Guardianes de la Paz” amenace con atentados en las salas de cine que se atrevan a estrenar la ya famosa cinta “The interview”, una comedia cuya acción transcurre en Corea del Norte y “fantasea” con la idea de eliminar al dictador Kim Jong-un. Lo cierto es que si no fuera porque hay gente que sufre, el régimen de Corea del Norte sería de risa. Todos lo hemos pensado alguna vez. Y, en realidad, ¿por qué no utilizar el humor para llamar la atención sobre el drama que viven los ciudadanos del país más tenebroso del mundo? A estas alturas, debería hacerse de cualquier forma. Por otra parte, los dictadores se prestan a ser ridiculizados por la sencilla y demoledora razón de que son ridículos. De forma aterradora, lo sé, pero, al fin y al cabo, ridículos. Kim Yong-un, desde luego, cumple con esa premisa. Aunque es probable que, después de tres generaciones, el nuevo dictador tenga mucho de títere mimado, teledirigido por otros mandamases con bastante más inteligencia y maldad que él mismo.

Como era de prever, a los dirigentes norcoreanos no les hizo ninguna gracia enterarse de que en Estados Unidos iba a estrenarse la cinta protagonizada por James Franco y Seth Rogen, en la que interpretan a dos periodistas a los que el régimen ha concedido una entrevista a Kim Yong-un y que son reclutados por la CIA para que, de paso, acaben con él. Aquí es donde entran en acción los mal llamados Guardianes de la Paz. Y hay que reconocer que su primer jaque fue tan certero, que Hollywood tembló como pocas veces lo hace. Los hackers guardianes de la mordaza entraron a saco en los archivos informáticos de la productora y de un plumazo dejaron a Sony con más de medio culo al aire. De una tacada, se llevaron guiones, películas sin estrenar, información financiera, datos confidenciales de sus estrellas y correos electrónicos bastante comprometedores. Por si había dudas acerca de la causa, o excusa, del ataque, los hackers se encargaron de disiparlas. “¡Ojo¡”, vinieron a decir, “Si Sony sigue dispuesta a estrenar el filme, habrá atentados en los cines que tengan la osadía de proyectarlo. Recuerden el 11 de septiembre de 2001”. Alto y claro. Sony no tardó en anunciar que se retrasaba el estreno. Igual que Corea del Norte no tardó en negar cualquier relación con el robo de archivos informáticos. En todo caso, explicaron desde allí, el ataque contra Sony podría, eso lo admitían, haberse tratado de “un acto de justicia de los partidarios y simpatizantes de la República Popular de Corea en respuesta a la película”. Con un par. No sé si una frase similar figuraba ya en el guion, pero si no estaba deberían incluirla.

Sony Pictures se achantó. Y no aludo a ello en plan crítica, menuda responsabilidad. La suya, digo. En todo caso, la productora ya tenía bastante con el saqueo a sus archivos que puede costarle 80 millones de dólares. Los hackers no tardaron en difundir, a través de varias páginas de descargas, copias del último trabajo de Brad Pitt, de la reedición del musical “Annie” y de dos películas aún por estrenar. También se hicieron con el guión de “Spectre”, la más ambiciosa película de la saga Bond y de la que se dice que será una de las más caras de la historia del cine. El proyecto, que ya había sido presentado por Daniel Craig, Monica Bellucci y Lea Seydoux, ha comenzado a rodarse. Pero ahora, a la espera de lo que filtren los guardianes, se supone que habrán tenido que llamar con urgencia al equipo de guionistas para que Intenten ir contrarrestando los daños, introduciendo cambios al ritmo que marquen los piratas justicieros de Kim Yong-un. A los guardianes les queda, al parecer, mucha munición. Mientras los divos de Hollywood se afanan en cambiar sus alias y sus números de teléfono aireados en la red y los directivos de Sony tratan de explicar el “verdadero sentido” de algunas frases poco afortunadas que se cruzaron por e-mail – y que incluso afectan a Obama –, en Corea del Norte solo unos pocos saben de toda esta historia.

Y, de este modo, volvemos al principio. Si no hubiera gente que lleva décadas secuestrada en su propio país por mandatarios que los matan de hambre y no los dejan pensar, el robo a Sony, que destapa también frivolidades e hipocresías de la industria del cine en general, no pasaría de ser un delito grave por el que castigar a sus directos responsables. Uno de esos ataques que ocurren diariamente en la red, incluso en las que más seguras se creen. Un acto al que este martes siguió el colapso de las principales páginas web norcoreanas durante varias horas y que ha hecho que las miradas se vuelvan ahora a Estados Unidos. El pasado viernes, Barak Obama calificó el ataque de intolerable, anunciando una respuesta contundente al mismo, y advirtiendo a Pyongyang con volver a incluir al país en la lista de patrocinadores del terrorismo. Dos más dos, han escrito algunos medios surcoreanos. Y en otros sitios no se ha escrito, pero seguro que se ha pensado. Sin embargo, no es la primera vez que la deficiente red se cae en Corea del Norte. Que solo tiene un proveedor; por supuesto, chino. Un sistema que más que internet es intranet: solo se puede acceder a unas pocas páginas autorizadas o censuradas. Y ni siquiera puede hacerlo cualquiera.

En todo caso, lo realmente importante de estos últimos tiempos en el asunto de Corea del Norte no ha tenido origen en este cúmulo de ataques cibernéticos. Por primera vez y pese a la tradicional oposición de Rusia y China, el Consejo de Seguridad de la ONU ha abordado la situación de los derechos humanos en Corea del Norte poniendo sobre la mesa el horror que sufren sus ciudadanos, sin que en Occidente pongamos el grito en el cielo, como sí hacemos, en cambio, con algunos otros asuntos que, perdónenme la expresión, son una auténtica y monumental chorrada. Esta vez, el diplomático croata Ivan Simonovic, secretario general adjunto de la ONU para los Derechos Humanos, ha alzado la voz con el apoyo de un informe que incluye pruebas concretas de lo que ha calificado como crímenes generalizados y sistemáticos llevados a cabo como una “política deliberada” y que, en muchos casos, ha asegurado, constituyen crímenes contra la humanidad. Con evidencias de asesinatos, violaciones en masa, esclavitud, encarcelamientos de por vida contra personas perseguidas por motivos religiosos, políticos, raciales, de género. O porque sí. Que de eso se trata. En cualquier régimen déspota, radical, autoritario y fanático.

Ahora, Sony ha anunciado que el estreno de su película sí tendrá lugar finalmente el día de Navidad - Barak Obama había lamentado en una entrevista que no se hiciera – y se podrá ver a un Kim Yong-un caricaturizado, aunque a muchos nos gustaría verlo en persona. En La Haya, ante la Corte Penal Internacional. Por el momento, esto cambia el género cinematográfico. De la comedia a la ciencia ficción.

Alicia Huerta

Escritora

ALICIA HUERTA es escritora, abogado y pintora

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