A la muerte del insigne historiador del mundo hispano, algunos se han acordado de su vida y de sus galardones. Como no faltan los que se han ocupado de estas materias, aquí nos ocupamos de lo fundamental de su larga vida, a saber, de su obra. Precisamente es ella la principal vertebradora de su vida, que duró 105 años, y que hoy día necesita ser recuperada y revisada para que sean imposibles las afirmaciones de la prensa oficial mexicana como la siguiente: "Enfocó su obra al estudio de las formas opresivas en la Colonia, como la esclavitud, el servicio personal de los indios, el repartimiento forzoso y las ideas y las instituciones que la refuerzan, así como el espíritu de libertad del hombre americano, refirió la institución". Eso es absolutamente falso.
Si la obra de Silvio Zavala tuviera la menor repercusión en México y en España, sabríamos que él demostró en sus obras que España no implantó la opresión en sus territorios de Ultramar. Todo lo contrario, la obra de Zavala demuestra la inmensa obra civilizatoria de España en América. No obstante, suele pasar que los nombres de los grandes historiadores hispanos ocultan su obra: el reconocimiento oficial de su labor la obscurece y la encierra en los archivos. Este es el caso de Silvio Zavala, cuya grandiosa obra sobre el pasado España y la Nueva España queda al alcance de un par de ociosos especialistas.
Ahora a Silvio Zavala le cubren de honores y le dedican los discursos grandilocuentes, pero en realidad, ¿un ciudadano común tiene acceso a su obra? Decimos sin ambages: no. Una de las razones puede ser el carácter académico de sus escritos y es verdad: muchos consisten de varios tomos y sólo pueden atraer a los expertos. Sin embargo, si conocemos bien la obra de Zavala, encontramos entre sus numerosos escritos muchas obras de divulgación. Y uno de los ejemplos es la Filosofía política en la conquista de América, donde él llega a la conclusión: "Quienes desde la época de la contienda por la Independencia vienen defendiendo la concepción liberal de la vida, no tienen que renegar del pasado hispanoamericano en su conjunto, pues contiene valores capaces de suministrar apoyo y estímulo a esa misma defensa". Aquí está la respuesta de un investigador honrado a los que ahora con su nombre siguen tachando a España de "poder opresor". Nos basta abrir y leer solo una página de Silvio Zavala para descubrir la época virreinal, sus dificultades y conflictos, también sus logros y avances.
Frente al olvido y ocultación oficialista de la obra de Silvio Zavala, insigne discípulo de Rafael Altamira, sólo nos queda reivindicar su nombre y obra que pertenece a ambos lados del Atlántico, porque nos recuerda frente las reclamaciones tenidas del nacionalismo mexicano, la historia común de España y México. De toda Hispanoamérica.