El pacto contra el yihadismo llega tarde al Congreso
EL IMPARCIAL
viernes 20 de febrero de 2015, 00:20h
Tras muchas negociaciones, PP y PSOE rubricaban hace apenas dos semanas el pacto contra el yihadismo que ayer mismo refrendaba el Congreso. Finalmente, sólo algún diputado del Grupo Mixto se sumó a un acuerdo cocinado únicamente entre populares y socialistas, y dejando además al margen al Parlamento.
El pacto en sí recuerda a otros anteriores, que tan buen resultado dieron en la lucha contra el terrorismo. En esta ocasión los retos son otros; de ahí que entre sus principales contenidos esté la penalización de la financiación de actividades terroristas, su difusión por internet o la regulación de la figura del lobo solitario. No es, por tanto, una cuestión partidista, sino de estado. De ahí la importancia de dejar al margen otro tipo de consideraciones a la hora de buscar el bien común.
Pero ha echado de menos por parte del Gobierno algo más de cintura política a la hora de haber intentado que más grupos firmasen el pacto. El resto de partidos con representación parlamentaria tienen razón al quejarse de ser meros convidados de piedra en todo este asunto. Por más que los términos sean correctos, habría sido conveniente no plantearlo como un contrato de adhesión y sí como una iniciativa común. En este tipo de cuestiones, no sólo el fondo es importante; también las formas. Y si ayer se hubiese conseguido que CiU, PNV, UPyD e IU votasen a favor, el pacto habría nacido con una imagen institucional mucho más sólida.