A dos horas del cierre de los colegios electorales, más de la mitad (el 51,41%) de los andaluces llamados este domingo a las urnas ha ejercido ya su derecho a voto, un índice de participación que supera en 4 puntos el de los últimos comicios autónomicos en la comunidad, celebrados en marzo de 2012.
La participación en las elecciones andaluzas que se celebran este domingo era del 51,41 por ciento a las 18.00 horas, 4,2 puntos más que en los comicios autonómicos de 2012, en los que a esa misma hora había votado el 47,21 por ciento del electorado, según datos avanzados por la Junta de Andalucía. Estos datos, recogidos con el 99,97 por ciento de las mesas electorales escrutadas, consolidan la tendencia de una mayor participación en estas elecciones que en las de marzo de 2012, reflejada en el primer avance de participación de las 14.00 horas, hora a la que habían votado el 33,94 por ciento de los electores, 4,65 puntos más que en 2012.
La participación en estas décimas elecciones andaluzas ha aumentado a las 18.00 horas en las ocho provincias de la comunidad autónoma con respecto a los comicios de 2012, según ha destacado el consejero de Justicia e Interior de la Junta de Andalucía, Emilio de Llera.
En su segunda comparecencia en la jornada electoral de este domingo en el Centro de Datos de Sevilla, De Llera ha explicado que respecto al único incidente destacable de la jornada, el retraso de media hora registrado en un colegio electoral de Morón de la Frontera (Sevilla), tras consultar a la Junta Electoral de Andalucía, se ha decidido aplazar media hora la comunicación de los primeros resultados oficiales del escrutinio.
Respecto a los tres detenidos en un colegio electoral de Vélez Málaga que portaban camisetas de Podemos y Stop Desahucios, De Llera ha informado de que se les imputa un delito electoral, por lo que serán puestos a disposición judicial.
La mayor participación registrada en unas elecciones autonómicas andaluzas fue en 1996, cuando votó el 77,94 por ciento del electorado, frente a los comicios de 1990, en los que se contabilizó la menor participación de la serie histórica, con el 55,34 por ciento de votantes.
En el segmento que sí se ha apreciado una caída de la participación es en el de los andaluces residentes en el extranjero: sólo el 3,8 por ciento de ellos ha ejercido su derecho a voto, un total de de 8.012 personas. Aunque esta cifra es cuantitativamente similar al de las anteriores elecciones autonómicas, de marzo del 2012, en las que votaron 8.035 andaluces, en realidad es 1,3 puntos inferior dado que el censo de los residentes en el extranjero ha aumentado desde entonces en más de 30.000 andaluces. De los 210.306 andaluces residentes en el extranjero con derecho a voto únicamente solicitaron hacerlo 11.426, el 5,43 por ciento de los censados. De los 8.012 andaluces que finalmente han votado en estos comicios, 6.096 lo han hecho por correo y los 1.916 restantes en las urnas colocadas en embajadas y consulados. Francia ha sido el país en el que han votado más andaluces residentes en el extranjero, seguido del Reino Unido, Argentina, Alemania, Suiza, Bélgica y Brasil.
La jornada comenzó con la mirada puesta en el cielo, ya que durante la jornada se esperan chubascos, más probables en el interior de Andalucía, donde no se descarta que puedan ser localmente fuertes y acompañados de tormentas esta tarde. El consejero de Justicia e Interior de la Junta, Emilio de Llera, ha informado que los colegios se formaron con normalidad y sólo se ha registrado un incidente menor en uno de Morón de la Frontera (Sevilla), que se ha constituido con media hora de retraso, lo que podría retrasar la difusión de los datos definitivos.
Un total de 6.496.685 electores podrán ejercer su derecho al voto en los 3.835 colegios electorales y 9.873 mesas repartidas por las ocho provincias andaluzas. Ese número de electores supone un aumento del 1,4% con respecto a las últimas elecciones autonómicas y, de esa cifra, 209.768 son residentes en el extranjero, 6.286.917 residen en España y 245.202 son nuevos electores.
Primer ensayo general
Ni Mariano Rajoy ni Pedro Sánchez ni Alberto Garzón quieren oír hablar de las elecciones andaluzas como un ensayo general de las que, según ordene el segundo, se celebren a principios de este año o inicios del próximo.
El presidente del Ejecutivo verá perder al candidato del PP y apuesta personal Juan Manuel Moreno, pese a representar a la fuerza más votada en 2012 y sin que el poder haya podido desgastar sus aspiraciones. El caso de los ERE o el elevado paro en la autonomía, pilares del argumentario, no han bastado a un político que ha comenzado a darse a conocer cuando los sondeos y el calendario ya no daban margen de maniobra.
Susana Díaz ganará. Si lo hace con contundencia, dará la primera alegría al PSOE en largo tiempo y logrará impulso si en sus planes está el salto a Madrid. Si el margen es estrecho, la gobernabilidad de la Junta se complica sobremanera a menos de que Díaz pacte, para lo que, a tenor de sus palabras, hará caso a su propio criterio y no a órdenes de Ferraz, lo que comprometería el liderazgo y dificultaría el discurso del secretario general.
Garzón recibirá en las andaluzas un mensaje que deberá saber leer de cara a las nacionales. IU no alcanzará los 12 escaños actuales; de hecho, a tenor de la demoscopia, salvaría el descalabro alcanzando o superando los 6. Sus siglas saldrán gravemente dañadas del adelanto, así como el 'número 1', Antonio Maíllo, que no ha podido imponerse a los cabeza de cartel de PP y PSOE ni contrarrestar la efervescencia de Podemos.
Rajoy, Sánchez y Garzón son conscientes del peso de Andalucía, también de sus particularidades. Pero hay indiscutibles factores en común con lo que les espera en primera persona en pocos meses. El principal, Podemos y Ciudadanos, que, como ocurrirá en las generales, arrebatarán un sensible número de escaños tradicionalmente ocupados por los partidos veteranos, obligados a abandonar estrategias conservadoras y a movilizarse con algo más que la demonización de los nuevos.
Arranca el 2015 electoral, que irá de San Telmo a La Moncloa. Este domingo, 6.496.685 ciudadanos están convocados para empezar reconfigurar el mapa político.