www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Syriza y los cantos de sirena

domingo 26 de abril de 2015, 08:23h
Harían bien los griegos en tener muy presente su rica literatura clásica que, además de un gran deleite estético, proporciona sabias enseñanzas. Si fuera así, quizá a Syriza no le habría resultado tan fácil embaucarles con sus cantos de sirena y habrían visto que la hybris que parece dominar el partido que lidera Alexis Tsipras no conduce a otra cosa que al desastre. Porque al desastre se encamina la nación que es cuna de la civilización europea si su actual Gobierno no da un giro de ciento ochenta grados.

Grecia se encuentra al borde de la bancarrota, pero Tsipras y su ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, siguen empeñados en jugar con Europa una partida de ajedrez en la que el jaque mate para el país heleno se acerca cada día un poco más, dada la actitud poco menos que de trileros que manifiesta su Gobierno. En los tres meses que Syriza lleva en el poder se han sucedido numerosos y muy desacertados episodios por la manera en que aborda las negociaciones con la Unión Europea (UE), cuya paciencia empieza a colmarse. El último se ha desarrollado esta semana en la reunión de ministros de Economía de la zona euro celebrada en Riga. Ante el empecinamiento del Ejecutivo heleno, que volvió a dar largas y a resistirse a las imprescindibles reformas que con toda razón le exige la UE a cambio de la ayuda, el encuentro terminó con un amargo sabor y un lógico crescendo de las advertencias europeas al Gobierno de Tsipras.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, afirmó que si siguen así, no está lejano el momento de replantearse la línea de crédito de emergencia a Grecia. Y en la misma tónica se pronunciaron todos los ministros del Eurogrupo, como el alemán que certificó con claridad que se va por el camino equivocado y que en esas condiciones es prácticamente inalcanzable el acuerdo, o el italiano que clamó con irritación que se estaba otra vez perdiendo el tiempo. Solo Varoufakis, que en la tensa reunión no dejó de mostrar su cara más desafiante, manifestó a su término un incomprensible optimismo, señalando que se estaban acercando posturas a gran velocidad. Un optimismo con el que Syriza intenta a toda costa continuar con los cantos de sirena. Pero parece que el pueblo griego empieza a darse cuenta de ello, pues, según las últimas encuestas, la caída del respaldo ciudadano al Gobierno de Syriza crece a pasos agigantados. Esperemos que Alexis Tsipras rectifique con presteza, el tiempo se agota, y no arrastre finalmente a sus conciudadanos a protagonizar una tragedia.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (6)    No(0)

+
0 comentarios