ORDENAN A LOS AYUNTAMIENTOS DEPOSITAR SUS RESERVAS EN EL BANCO DE GRECIA
Temor a que Grecia no disponga de liquidez para pagar las nóminas y las pensiones
EL IMPARCIAL
lunes 27 de abril de 2015, 15:31h
Actualizado el: 27 de abril de 2015, 22:54h
Tras el fracaso de la reunión de Riga, se avecina una semana difícil para Grecia. El Gobierno griego está agotando sus últimos cartuchos, ya que ha tenido que recurrir a la liquidez de los ayuntamientos para poder realizar el pago de las pensiones y las nóminas públicas de este mes de abril.
Cada vez que se acerca la fecha de una transferencia de pago que deba realizar el Estado griego, los mercados contienen la respiración. La última ocasión se presentó el pasado 9 de abril, cuando el Gobierno de Tsipras dio la orden de realizar una transferencia al Fondo Monetario Internacional, por valor de 460 millones de euros. Esta semana, llega otro desembolso: El Banco de Grecia necesita unos 1.300 millones de euros para pagar a funcionarios y pensionistas antes del 1 de mayo.
A pesar de que no ha trascendido a la opinión pública el estado exacto de las cuentas griegas, el apuro de liquidez parece evidente si se tiene en cuenta que el Gobierno ha pedido a ayuntamientos y organismos públicos que transfieran el dinero de que disponen al Banco de Grecia, en lo que se ha interpretado como un movimiento a la desesperada para obtener liquidez.
“A pesar de las maneras poco elegantes de hacer del Gobierno, depositaremos nuestras reservas en el Banco de Grecia”, ha declarado el alcalde de Tesalonica, Yiannis Boutaris, a Mega TV, según recoge Bloomberg.
Por su parte, el vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, se mostraba preocupado con "la situación de liquidez" de Grecia, que "cada vez es más difícil", según declaraba al diario alemán Handelsblatt.
Todo ello después de un nuevo fracaso de las negociaciones del Eurogrupo, que este fin de semana ha celebrado un encuentro en Riga. Tras el mismo, el ministro de Finanzas griego, Yannis Varoufakis volvía a poner en evidencia el cambio de estilo en la gobernanza helena. “Son unánimes en su odio hacia mí. Y yo doy la bienvenida a su odio”, escribía en su perfil de la red social Twitter.
Las autoridades de Syriza se niegan a aplicar varias de las reformas que exigen sus acreedores, como liberalizar el despido, bajar las pensiones o permitir los desahucios hipotecarios. Los ministros del Eurogrupo, por su parte, se muestran firmes y no desbloquearán el próximo pago del rescate hasta que Grecia no presente una lista de reformas que les parezca creíble.