En declaraciones a RNE, García-Margallo ha recordado que González le llamó para anunciarle su intención de ofrecerse para la asistencia técnica a la defensa de los opositores encarcelados, en concreto de Leopoldo López y Antonio Ledezma.
"No sé si va a ir o no. Los españoles tienen libertad de viajar por el mundo. Felipe es español y podrá ir a Venezuela si le parece bien o no. Que le dejen entrar o no corresponde a las autoridades venezolanas, no a nosotros. No le puedo pedir a Felipe que no viaje a Venezuela y no haga algo que él cree que debe hacer", ha dicho.
Las autoridades venezolanas "no se tienen que enfadar", ha afirmado, antes de apostillar: "Yo no me enfadaría si un venezolano viniese a prestar asistencia técnica a un ciudadano de su país".
"No se nos puede pedir que hagamos la vista gorda cuando se trata de temas de derechos humanos. Tendrán razón o no, se habrán violado derechos humanos o no, pero no se puede pedir que no nos preocupe", ha subrayado el jefe de la diplomacia española.
Sobre las relaciones de España con Venezuela, ha afirmado que éstas "van y vienen" y ha explicado que el embajador español en Caracas, Antonio Pérez Hernández, ya ha vuelto al país después de ser llamado a consultas por España.
"Nicolás Maduro hizo unas declaraciones diciendo que íbamos a ser amigos y espero que eso sea así", ha añadido García-Margallo. Ha vuelto a agradecer la mediación que llevaron a cabo países como Brasil, Ecuador y Colombia y ha agregado que su trabajo es "intentar evitar que haya líos".