www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TRIBUNA

El PSOE y Podemos

miércoles 27 de mayo de 2015, 21:04h

El presente político español es una temblorosa membrana entre el pasado y el futuro. Por fortuna, por debajo de esa membrana, hay algo más que contradicciones y caos. Todos los acuerdos son posibles, según demuestran las propuestas políticas de Esperanza Aguirre; pero hay dos fuerzas políticas que se niegan a dar estabilidad a la vida política, porque consideran prioritario desbancar al PP de los gobiernos locales y autonómicos. Podemos y el PSOE no quieren pactar nada con el PP. Es como si hubieran renunciado de antemano a la invención política. El realismo político es todo para estos dos partidos. Es el mismo realismo que utiliza el español medio para dictar su sencillo pronóstico sobre la relación entre el PSOE y Podemos. Está en boca de todos los españoles. La coalición entre PSOE y Podemos es más que plausible. Es “natural”. Son más los rasgos que comparten estos dos partidos que los que les separan. Así las cosas, repito aquí lo mantenido antes de las elecciones: yo apuesto por un futuro Podemos gobernando con el PSOE en ayuntamientos, comunidades y más tarde, seguramente, en el gobierno de España.

La apuesta tiene una tan alevosa como arbitraria “justificación”: el poder. Porque el poder, el deseo de poder, llevará a Podemos a través del PSOE a las instituciones, el populismo totalitario que pudiera contener la ideología de este partido desaparecerá. Sólo quedará su mala retórica. Mi apuesta es sencilla de entender: si Podemos no pactase con el PSOE, estarían cavando su propia fosa. Podemos, sí, pactará con el PSOE, porque no sólo ha conseguido mucho en estas elecciones, sino porque con el PSOE pueden aún ir más lejos; primero abrazará al PSOE y, más tarde, lo asumirá, incluso puede devorarlos como ha hecho con IU. Podemos ha desestabilizado el sistema, ha enfrentado a los dos grandes partidos y, ahora, apostará por darle el poder al PSOE, y una vez ahí, en el seno del viejo y ajado PSOE, se quedará con todo.

Podemos, sí, heredará todo el patrimonio de la izquierda española. Iglesias y Errejón son gigantes al lado de Carmona y Sánchez. Los primeros saben lo que quieren, mientras que los segundos son veletas que se mueven en función de los vientos. Por otro lado, es obvio que el PSOE está abierto a Podemos, porque necesita poder con urgencia; salvo en Andalucía, llevan muchos años fuera de las instituciones. Si el PSOE está necesitado de poder y Podemos tiene que exhibir músculo político en las instituciones, entonces será fácil hallar puntos de acuerdo. Pero, al final, ganará el partido de Pablo Iglesias. Podemos y el PSOE comparten una vieja y vulgar ideología: los partidos de la izquierda española “sólo quieren el bien del pueblo”. He ahí el gran hilo conductor de la izquierda para justificar cualquier medio con tal de conseguir su fin: el poder. Una “idea” tan elemental como la contenida en esa fórmula se transforma inmediatamente en un patrimonio de buenas intenciones que hace imparable a estos partidos. Gracias a esa populista noción de que por el bien del pueblo todo es “legítimo”, los dirigentes de Podemos casi han monopolizado el patrimonio de buenas intenciones que aún sostenía a los partidos políticos de la izquierda en el tambaleante sistema bipartidista. En fin, creo que IU y el PSOE han sido despojados de una tacada por Podemos de su principal fuente de legitimación: “somos de izquierda, somos buenos y queremos devolverle al pueblo lo que le roban los ricos.” Todo eso ya es patrimonio de Podemos. La honradez de los de abajo no necesita legitimación. Sobre ese crédito indefinido de buenas intenciones Podemos devorará al PSOE.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (9)    No(1)

+
2 comentarios