La organización terrorista ocultaba en el zulo, entre otros artefactos, 19 revólveres, 7 pistolas, más de mil cartuchos de distintos modelos, 3,2 kilos de pentrita, temporizadores artesanales y otros explosivos, según informaron el miércoles fuentes de la lucha antiterrorista.
ETA añade que con esa operación se ha "atacado el proceso acordado" con la Comisión Internacional de Verificación (CIV) "para dejar fuera de uso operativo las armas de ETA", según la nota divulgada por Gara. "El operativo de Biarritz fue un ataque directo al sellado de armas", insiste la organización terrorista.
Agrega que, por ello, tiene previsto trasladar su opinión al respecto a la CIV para así "poder analizar la situación que ha generado" la operación de las fuerzas de seguridad francesas, que en colaboración con la Guardia Civil hallaron, además, 700 placas de matrícula francesa vírgenes.
Tras la operación, denominada Brique, Nathalie Chasseriaux, propietaria de la casa, y Enrique López Jurio, otro de los detenidos en la ciudad vascofrancesa, fueron imputados y encarcelados después de comparecer ante un juez antiterrorista en París.