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EL ENEMIGO DEL PSOE ES PODEMOS; EL ADVERSARIO, EL PP

sábado 06 de junio de 2015, 17:56h
Graznan los gansos del Capitolio ante el templo bifronte de Moncloa. Pedro Arriola ha decidido asarlos a las finas hierbas...
En el diario El Mundo publicó Luis María Anson el artículo que por su repercusión en las redes sociales reproducimos a continuación.


“Graznan los gansos del Capitolio ante el templo bifronte de Moncloa. Pedro Arriola ha decidido asarlos a las finas hierbas en lugar de escuchar sus advertencias. Ni él ni Mariano Rajoy hicieron el menor caso hace unos meses a la crónica anunciada del descalabro del 24-M, que ha convertido al PP en un partido apestado para un ancho sector de la opinión pública.

En Ferraz, ante la vehemencia de Pedro Sánchez para tocar poder al precio que sea, son muchos los dirigentes históricos que graznan para alertar de lo que puede ocurrir, del error grandioso que significaría confundir al adversario con el enemigo. Desde 1977, el centro izquierda, representado por el PSOE, ha tenido un rival permanente: el partido que vertebra el centro derecha. Un rival, sí, un adversario, pero no un enemigo. La prosperidad de España y la tranquilidad política han descansado sobre el juego democrático de los dos grandes partidos, que se han fustigado hasta la extenuación pero sin pretender la aniquilación del otro. Esa fue la España que construyó Cánovas del Castillo, la Inglaterra de Disraeli, la Alemania de Konrad Adenauer, la Francia de Charles de Gaulle, la nación también que quiso Felipe González junto al Rey Juan Carlos. La Transición encarriló a las dos Españas de Machado sobre las vías de la concordia y la conciliación. Y ese espíritu fue respetado por Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo, Felipe González y José María Aznar. Solo José Luis Rodríguez Zapatero pretendió quebrarlo, enviando al Partido Popular al zaquizamí de la Historia y aliándose con el nacionalismo secesionista.

Pedro Sánchez, en su frenesí por rascar poder, está a punto de confundir quién es el adversario del PSOE, quién el enemigo. El error podría fragilizar el futuro del partido que lidera. El enemigo del PSOE es Podemos; el adversario, el PP. Podemos pretende sustituir como partido de referencia de la izquierda al PSOE y edificar un sistema nuevo sobre las ruinas de la Transición. Arrojarse a las manos de Podemos significa aceptar el abrazo del oso. Pablo Iglesias solo cederá a Pedro Sánchez las migajas del poder hasta abrir el tiempo nuevo de unas fórmulas constitucionales distintas y excluyentes.

La alarma ha saltado ya en círculos muy cualificados del PSOE. Preocupan los aspavientos de Pedro Sánchez. Lógico y positivo es que combata con decisión a un PP decadente. Arriesgado parece a muchos que bordee el precipicio al que le ha arrastrado Podemos, cuyo objetivo sustancial se centra en aniquilar al PSOE para sustituirlo como referente de la izquierda española.

El adversario del PSOE es, en efecto, el Partido Popular; el enemigo, Podemos. No tener clara esta idea pedernal significaría cuartear el futuro. Pablo Iglesias, que es un hombre culto y bien preparado, no un friki como dijo el gurú Pedro Arriola, se frota la coleta de gusto ante el descomunal error que está a punto de cometer Pedro Sánchez. A cambio de las escasas monedas de un poder menor, el PSOE está a punto de comprometer su futuro como partido que representa a la izquierda española. Eso no lo afirmo yo. Es lo que decía Pedro Sánchez hace un par de meses: “Jamás pactaré con Podemos porque quiere convertir a España en Venezuela”. Graznan de nuevo los gansos del Capitolio. Pedro Sánchez puede negarse a escuchar sus voces de alerta. Pero cometería un error, un inmenso error”.