
El diario El Mundo da en portada una conversación entre los yihadistas de la célula desarticulada en Barcelona que transcurre en esta guisa: “Morir en nombre de Alá no duele, es como un pellizquito…”, dice uno; “Lo sé, es como si te picara una abeja… A lo mejor Alá nos está preparando algo mejor. ¡No sé!” En la foto, con decorado propio del filme ‘Sonrisas y lágrimas’, unos distendidos Merkel y Obama. El diario destaca los “elogios a España” que se hacen en el G7. “Ciudadanos ya ve ‘factible’ investir a Díaz y Cifuentes”, titula también el rotativo, que dice que el partido considera que la presidenta andaluza cederá y sacrificará a Chaves y Griñán.
“Se barajan varios nombres pero la solución del centro derecha español se llama Albert Rivera”, afirma Luis María Anson. “Muchos dirigentes del Partido Popular creen que Mariano Rajoy debería establecer una negociación de fondo con el líder de Ciudadanos, pero no sólo para los compromisos autonómicos y municipales sino para el futuro gobierno de la nación. La fórmula es audaz y requiere de especial generosidad si se quiere llevar adelante. Solo los audaces son capaces de escapar del laberinto de la soledad, escribió mi inolvidado amigo Octavio Paz”, sostiene el periodista.
En La Razón: “C’s apoya a Cifuentes y votará sí a Díaz pese a los arrestos en la Junta”. Afirma que el partido de Rivera quiere dar “estabilidad” aunque las detenciones por los cursos de formación “no ayudan”. La foto es para Monedero, que “se burla de González mientras Sánchez da el poder a Podemos”. El político podemita “recomienda al ex presidetne del Gobierno que en vez de a Venezuela vaya de viaje a China o a Egipto”, donde “asesinan gente”.
“Los sueños de Ada Colau van a ser la pesadilla de muchos de sus vecinos”, advierte Alfonso Merlos, que añade: “No es verdad que se le haya caído la careta a la señora Colau porque nunca la ha llevado puesta. No es que se le vea el plumero, porque llevamos años viéndoselo. Es lo que hay. Y los ingenuos que entendían que el resultado de las elecciones en Barcelona iba a significar el entierro del proceso separatista ya estarán comprobando que el muerto goza de buena salud. O el zombi. Tanto da”.
El País va con la misma foto de Obama y Merkel en el idílico paraje bávaro en el que se reúne el G-7. El cónclave de poderosos “acuerda no superar los dos grados el calentamiento global”. Otros titulares: “Sánchez pidió a Rajoy no tramitar nuevas leyes hasta las elecciones”; “El FMI prevé un crecimiento del 3,1% y pide más reformas”; “La visita de González logra reunir a la oposición venezolana”.
Xavier Vidal-Folch no ve legitimada a Esperanza Aguirre ni siquiera para ser oposición: “A un dirigente político se le puede reclamar por acción, por omisión, por defecto de vigilancia... Aguirre es responsable in eligendo, por elegir en masa a colaboradores torcidos, en vez de rectos. (…) Aguirre causa daño a los ciudadanos madrileños, y en general, españoles. ¿Con qué credibilidad, con qué trayectoria, con que mochila de ética hará oposición a Manuela Carmena desde esta semana? Aguirre es un peso muerto o una termita para el Partido Popular. ‘Lasciate ogni speranza, voi ch’entrate’, escribió Dante en la puerta del Infierno. Abandona (toda) Esperanza”.
ABC: “Susana Díaz apura un pacto con Ciudadanos para ser presidenta antes del sábado”. Dice que está dispuesta a pedir el acta de parlamentarios a Chaves y Griñán a cambio de lograra esta misma semana el apoyo del partido de Rivera en la investidura a la Junta de Andalucía”.
Edurne Uriarte critica el excesivo personalismo de Albert Rivera (“Ciudadanos debe de tener portavoces y líderes regionales, pero no conseguimos aprendernos uno solo de sus nombres”) y reflexiona, ya en líneas generales, acerca de los líderes emergentes: “Hay que reconocerles que sí son nuevos en algo, al menos en España: en su extremada habilidad para utilizar las televisiones y las redes sociales. Han removido el marketing político español. (…) Su vieja política les ha parecido nueva a un buen número de electores y se lo seguirá pareciendo en las próximas generales. La realidad suele ir por detrás del marketing”.