TRIBUNA
Albert Rivera de España
miércoles 24 de junio de 2015, 20:17h
Los líderes políticos para las elecciones generales ya son conocidos. El último que ha hecho público su postulación a esos comicios es Albert Rivera. A quien, después de hacer su anuncio, no se le ha dejado un solo instante de criticar y vituperar, porque no es capaz, dicen los sedicentes críticos, de aclarar su ideología. Falso. Es transparente. El primer y decisivo punto de su ideario es la defensa de la nación española. La segunda clave de su programa, según ha demostrado con los diferentes pactos que ha hecho después de las elecciones municipales y autonómicas, es contribuir a la estabilidad nacional. Pero, hoy, no es el día de hablar de las ideas de Ciudadanos sino de los recuerdos de Cataluña que me trae su líder para toda España. Escucho a Rivera hablar en catalán y no puedo dejar de pensar en el maestro del más grande humanista de España de todos los tiempos. Escucho a Rivera anunciar en castellano su candidatura a las primarias de Ciudadanos y recuerdo uno de los poemas más objetivos y directos de la literatura universal; está escrito en catalán, una lengua de todos los españoles. Sí, desde que se dio el primer paso oficial de Rivera para presidir el Gobierno de España, no he podido quitarme de la cabeza el poema supremo de la poesía catalana La Cansó del Pros Bernart:
¡Bona terra d´Espanya - vos partireu.
Les soques son plantades – sahó tindréu,
Gentil branques y fulles – munten al cel.
Ay, lo meu cor s´ennua –tot s´emfosqueix!
Sols un novol oviro – de cavallers.
Mirau que lleugers porten – feixuch arnés!
Veig a N´Pelay d´Asturies – que´s del mes vells.
Brandint sobre una roca – l´acerat fer,
Veig un N´Anfos y un altre – valent parell,
Johán, primer pugnayre – barcelonés,
Y ab son capuig de monge – lo gran Grillém.
Tots roden per la neula – prop dels estels
Al mitj dels raigs que llansa – encesa Creu.
Me rihuen y `m fan signes – que vaja ab ells;
Lo comte Arnau me crida… - Pare, aquí ´m tens!
Creo que la candidatura de Rivera para las elecciones generales viene envuelta en el primer decasílabo del genial Milá y Fontanals:
“Bona terra d´Espanya- vos partireu.”
Otros, en sus discursos retóricos de días de fiesta, pueden imitar a Rivera, envolviéndose en la bandera de España, pero nunca igualarán su grandeza, su sencillez y pragmatismo para reconciliarnos a todos los españoles. Lleva diez años en el empeño. Nadie le gana en amor a la tradición catalana, pero tampoco nadie le supera en amor a la común patria española. Creo que Rivera está haciendo hoy actual el gran legado que nos dejó Manuel Milá y Fontanals, el maestro de los Maestros, don Marcelino Menéndez Pelayo, en su testamento literario: “La lengua castellana ha sido para nosotros la de un hermano que se ha sentado en nuestro hogar y con cuyos ensueños hemos mezclado los nuestros. Es verdad que uno de los hermanos no ha hecho siempre oficios de padre y que otro no se precia de muy sufrido, pero el vínculo existe y es indisoluble.” Mostrarnos ese vínculo y su indisolubilidad ha sido, es y será el principal designio político de este joven barcelonés. De ese destino particular depende el destino colectivo de España. Precisamente, por eso, porque no hay que dar la espalda a los españoles, independientemente de su lugar de residencia y de su ideología, me siento orgulloso de ser compatriota de Albert Rivera y Manuel Milá y Fontanals.