directivos y periodistas entre las víctimas
El juez registra Deutsche Telekom por un escándalo de espionaje
jueves 29 de mayo de 2008, 13:22h
Miembros de la Fiscalía de Bonn y de la Policía alemana han procedido al registro de la sede central de la operadora de telefonía germana por el escándalo de espionaje en que está involucrada. La empresa Deutsche Telekom ordenó el espionaje de periodistas y de empleados sospechosos de filtrar informaciones a los medios ya en al año 2000, casi un lustro antes de lo que se conocía hasta ahora, revela hoy el rotativo Financial Times Deutschland.
El diario añade que el espionaje tuvo entonces un alcance mayor aún que el que se produjo a partir del año 2005, ya que no se limitó a escuchas de las llamadas telefónicas de los periodistas o empleados de Telekom sospechosos. Agrega que Deutsche Telekom llegó en el año 2000 a contratar los servicios de la agencia de detectives berlinesa Desa, fundada por antiguos miembros de los servicios secretos, con el fin de buscar una presunta filtración en la empresa.
La operación de espionaje, en la que se llegaron a usar ilegalmente cámaras ocultas de vídeo, se dirigió entonces contra el reportero jefe de Financial Times Deutschland Tasso Enzweiler, que en aquella época publicaba con frecuencia informaciones exclusivas y confidenciales sobre Telekom.
En un comunicado difundido en Bonn, Deutsche Telekom reconoció que, a tenor de los datos en su poder, en los años 2005 y 2006 se hizo un uso indebido de los contactos de algunos de sus directivos con representación en el consejo de vigilancia de la empresa. “Hemos puesto estos hechos en conocimiento de la Fiscalía y apoyaremos sus esfuerzos para esclarecerlos”, afirmó el jefe de Deutsche Telekom, René Obermann.
Agregó que se siente muy conmocionado por las acusaciones, de las que la empresa fue informada el pasado 28 de abril por una empresa de consultoría externa contratada por Deutsche Telekom para establecer un control comparado de llamadas.
La consultora descubrió al establecer ese mapa de comunicaciones por hora, duración e interlocutores, entre ellos muchos periodistas, que algunos directivos habían sido espiados en secreto. Obermann informó del caso a la Fiscalía el 14 de mayo y solicitó una investigación independiente, pues “queremos una actuación transparente y facilitar la labor de la Justicia”.