La prisión permanente revisable, un acierto del Gobierno
EL IMPARCIAL
martes 30 de junio de 2015, 23:34h
Hoy entra en vigor la reforma del Código Penal que incluye la llamada prisión permanente revisable -entre otras muchas cosas- . Lo hace con los votos en contra de la mayor parte de la oposición, muy alejada del parecer de gran parte de sus votantes. Efectivamente, cada vez que se hace un sondeo preguntando por el endurecimiento de penas para determinados delitos -terrorismo, abuso de menores, hurtos reiterados-, el resultado es abrumadoramente favorable.
Es algo que está en la calle. El Gobierno no sólo se ha hecho eco del sentir popular, sino que ha actuado con una buena dosis de sentido común. Muchos votantes -y no precisamente del PP- apoyarían la medida que estos partidos votaron en contra ayer. Las razones son sobre todo dos: resquemor en el caso de los nacionalistas, y demagogia a ultranza en el de la izquierda en su conjunto.
La doctrina jurídica progresista ha hecho un daño inmenso a la convivencia ciudadana. Leyes absolutamente permisivas, que priman al delincuente en detrimento de la víctima, y condenas tan leves como poco disuasorias han sido una constante en la impronta marcada por colectivos como Jueces para la Democracia. Hace bien poco se veía un ejemplo de esto último, con una ONG afín al PSOE sentando en el banquillo a los guardias civiles que intentaban impedir la entrada de inmigrantes ilegales por el vallado
de Melilla. En esa ocasión, los inmigrantes se emplearon con una violencia a la hora de intentar entrar ilegalmente en suelo europeo, y resulta que a quien se juzga es a la
Guardia Civil. Son este tipo de desafueros los que viene a arreglar una reforma más que necesaria.