Ada Colau sigue perjudicando a Barcelona
lunes 27 de julio de 2015, 08:34h
Desde que llegó a la alcaldía de Barcelona, Ada Colau no ha dejado de dar titulares, aunque pocos de ellos positivos. Poner como jefe de prensa a una “actriz” porno, colocar a dedo a su pareja o paralizar por un año la concesión de licencias a nuevos establecimientos hoteleros son sólo algunas de sus “medidas estrella”. Además, en Barcelona sigue habiendo desahucios, lo que pone en evidencia la falacia de su promesa electoral de pararlos.
Por si todo esto fuera poco, ahora pretende laminar las terrazas de la Ciudad Condal. Una nueva normativa, por la que a bares y restaurantes se les prohíbe instalar terrazas a una cierta distancia del mobiliario urbano -paradas de autobús, o incluso bolardos- tiene muy alarmada a la hostelería de la ciudad. La facturación de las terrazas de algunos establecimientos en verano es casi la mitad de su negocio anual. Si nada cambia, muchas tendrán que cerrar, con la consiguiente destrucción de puestos de trabajo.
Es difícil de entender porqué la nueva alcaldesa le ha declarado la guerra al turismo, una de las principales fuentes de ingresos de la ciudad. Hasta en el seno de la Guardia Urbana reina la inquietud por ver las ocurrencias de una antisistema metida a regidora. En realidad, quienes más pueden sufrir dichas “ocurrencias” son los barceloneses, que merecen otro tipo de gobierno municipal.