www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Tsipras gana tiempo

sábado 01 de agosto de 2015, 09:43h
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, es un consumado experto en aplazar las cuestiones, por muy graves o delicadas que sean, o por mucho que necesiten aclararse y resolverse. Empleó esta táctica dilatoria en el tortuoso proceso de negociación con Europa, en el que no pocas veces se comprometía a llevar sus propuestas y luego no era así, o presentaba unas que estaba cantado no iban a aceptarle, pues no cumplían las premisas que Tsipras sabía perfectamente que resultaban irrevocables. Y al líder de Syriza le encanta complementar esta estrategia con el recurso al referéndum. También lo hizo en las conversaciones con los socios europeos, lanzando y llevando a cabo una consulta a los ciudadanos griegos que planteó como un órdago en todo regla.

En la complicada situación por la que atraviesa Syriza, Tsipras ha vuelto a emplear estas dos armas preferidas. En la coalición de izquierda radical se ha producido un verdadero motín a bordo con muchas voces que cuestionan a Tsipras y que su aceptación final de las condiciones para el rescate fuese la única salida al laberinto. Sabedor de que todo podía írsele de las manos, realizó una verdadera purga en su Gobierno y atacó directamente a los insurrectos que se negaron a votar en el Parlamento a favor del rescate. Pese a su ofensiva, no podía eludir a los críticos, que han llegado a formar una corriente interna, Plataforma de Izquierda, aglutinada en torno al exministro de Energía, Panayotis Lafazanis, quien pedía con insistencia la celebración inmediata de un congreso.

Y Tprisas ha dicho que sí, pero en otoño. Cuando, a no ser que haya sorpresas, ya estará firmado el rescate. Y, naturalmente, ha recurrido también a un posible referéndum -caso de no aceptar la fecha otoñal-, dentro de la coalición, un referéndum que desde el poder no sería difícil encauzar al resultado apetecido, como hizo con el que planteó a todos los griegos. Alexis Tsipras debería pensar, sin embargo, que en el caso de las negociaciones con Europa, ni una ni otra maniobra tuvieron el final que esperaba de imponer algo que era imposible. Es muy probable que tampoco eviten el cisma de Syriza, donde el populismo ha revelado con total nitidez sus profundas e irremediables contradicciones.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)

+
0 comentarios