China reducirá el número de sus tropas (unos 2,3 millones actualmente)
en 300.000 militares, anunció este jueves el presidente chino, Xi Jinping, en el discurso que ofreció para dar comienzo al
desfile militar en conmemoración de los 70 años del final de la II Guerra Mundial en Pekín.
Xi realizó su intervención en lo alto de la puerta de Tiananmen, ubicada en el corazón de la capital china, acompañado de sus antecesores en el cargo Jiang Zemin y Hu Jintao, así como figuras internacionales como los presidentes ruso,
Vladímir Putin, y venezolano,
Nicolás Maduro, o el secretario general de la ONU,
Ban Ki-moon. "Nosotros, los chinos, amamos la paz. No importa lo fuertes que nos convirtamos,
nunca buscaremos hegemonía o expansión", destacó Xi en su intervención.
De forma previa al desfile, medios independientes adelantaron que el Gobierno desvelaría medidas de un plan radical para transformar el Ejército de Liberación Popular (ELP) del país, el mayor del mundo, tras el evento castrense. Xi busca convertir al ejército en un cuerpo moderno equiparable a los más punteros de Occidente, y el anuncio de la reducción de tropas busca otorgar más importancia a las
fuerzas navales y aéreas, según expertos.
LAS NUEVAS ARMAS CHINAS
Misil Dongfeng DF-26, "el asesino de Guam"
El Dongfeng ("Viento del Este") DF-26, de alcance intermedio y que puede tener uso tanto nuclear como convencional, es apodado así por los expertos occidentales en armamento porque tiene una autonomía de hasta 4.000 kilómetros, la distancia entre China y la base estadounidense de Guam, en el Pacífico.
Los expertos consideran que puede instalarse un sistema de teledirección, lo que en el futuro lo podría convertir en una potente arma contra navíos de guerra, en un momento en el que Pekín tiene crecientes conflictos con naciones vecinas por la soberanía de islas en los mares de China Meridional y Oriental.
Misil Dongfeng DF-21D, capaz de destruir un portaaviones
Uno de los proyectiles balísticos que mayor atención ha despertado en los observadores, por su velocidad (10 veces la del sonido, lo que lo hace casi imposible de interceptar) y su capacidad para hacer estallar una cabeza nuclear en un blanco en movimiento, lo que lo puede convertir en el terror de los portaaviones.
Según los seguidores de los avances en armamento, un arma así puede acabar con el poder hegemónico en el mar que los portaaviones han tenido desde la Segunda Guerra Mundial, lo que afectaría a potencias como EEUU.
Misiles antinavío Yingji YJ-12
Otra esperada y temida innovación del Ejército de Liberación Popular chino, los Yingji ("Ataque de Águila") YJ-12, similares a los Kh-31 soviéticos, son unos misiles balísticos supersónicos de corto alcance (250 kilómetros) que, según el ejército estadounidense, también podrían ser letales en un ataque combinado contra un portaaviones.
Misil DF-5B, el más potente del arsenal chino
Con un alcance intercontinental de entre 12.000 y 15.000 kilómetros, el DF-5B es el misil de mayor potencia en la artillería del país asiático. "Es un orgullo para la dignidad del país", señalaron los locutores de la televisión estatal china cuando estos misiles pasaban por Tiananmen.
Se le considera una evolución del DF-5A, modificado para ser capaz de transportar tres o más cabezas nucleares. En el desfile también se mostró otro armamento intercontinental el DF-31A.
Bombarderos de medio alcance H-6K
Surcaron los cielos de Pekín, habitualmente cerrados a cualquier tráfico aéreo, numerosos aviones de la fuerza aérea, entre los que destacó el bombardero H-6K, nunca antes mostrado en público y capaz de llevar a cabo ataques con armas nucleares.
China también enseñó sus avances en aviones AWACS con sistemas de alerta temprana (aviones dotados de radar para detectar cazas enemigos en el aire), sus nuevos cazas J-15 para su uso desde portaaviones (un tipo de navíos que el país ha comenzado a desarrollar en esta década).
Vehículos de asalto TJ900, para operaciones antiterroristas
Fueron parte de los numerosos escuadrones de vehículos acorazados y tanques que desfilaron en Tiananmen, que incluyeron aparatos de asalto anfibio (con su característico color azul) y antiaéreos.
De hecho, con el desfile, China no sólo ha querido conmemorar esos 70 años, sino también mostrar sus rápidos avances en tecnología militar, especialmente en misiles balísticos y aviación, en un claro aviso a potenciales rivales futuros como EEUU o Japón. En el desfile la emergente potencia asiática enseñó armamento que hasta hoy no había visto la luz pública (más del 80 por ciento del mostrado este jueves es nuevo), e íntegramente fabricado en China, cuando en décadas pasadas el país dependía en gran medida de importaciones rusas.
Bajo un cielo azul impoluto y un sol radiante,
12.000 soldados chinos y extranjeros han marchado por la principal avenida de Pekín, Chang An, en un desfile militar sin precedentes.
Un total de 27 formaciones del Ejército Popular de Liberación (ELP) junto a
diez formaciones de helicópteros y aviones participaron en el evento. Los miles de invitados ubicados a ambos lados de la avenida Chang An, que cruza Tiananmen en el centro de la capital, han presenciado también el desfile de tanques y de nuevo armamento como misiles, lo más esperado del evento, de 70 minutos de duración.
Veteranos de guerra, con una media de edad de 90 años, encabezaron la marcha en distintos vehículos, desde donde saludaron a los líderes chinos, que presencian el desfile desde la puerta de Tiananmen junto a figuras extranjeras.
En el evento castrense, el primero que celebra China con motivo de la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial, participan también unas mil tropas de 17 naciones, de
Rusia, Afganistán, Egipto, México, Cuba o Venezuela, entre otras.
DetencionesAl menos 40 activistas o peticionarios chinos han sido arrestados o perseguidos por tratar de acudir al desfile a protestar o por criticar el evento, confirmaron a Efe desde la organización Chinese Human Rights Defenders (CHRD).
Las detenciones se han producido en distintas
provincias y ciudades de China, como Shandong (este), Cantón (sur) o en Shanghái, después de que activistas y peticionarios -ciudadanos que viajan a la capital a reclamar justicia- trataron de desplazarse a Pekín, explicó la investigadora de CHRD, Frances Eve.
Uno de los casos más llamativos es el de un veterano de guerra discapacitado de 51 años,
Li Jiangliang, que desde finales de los 90 ha estado reclamando justicia por una disputa con diversos funcionarios locales que le intimidaron y amenazaron, y que nunca fue resuelta. El veterano se convirtió en peticionario por aquel entonces dada la falta de respuesta de las autoridades judiciales locales. Por sus intentos de reclamar justicia, fue sentenciado a tres años de cárcel y, desde entonces,
considerado un "criminal" a ojos del Gobierno.
El hombre fue interceptado por la Policía el día 27 de agosto cuando estaba viajando hacia Pekín desde la provincia de Henan, centro, con la intención de
reclamar la amnistía para criminales anunciada por el presidente Xi Jinping con motivo del 70 aniversario del final de la II Guerra Mundial. Según los datos de CHRD, la Policía ha decidido arrestarle unos quince días.
Su caso, denunció Eve, evidencia que la amnistía anunciada por Xi "es un
burdo truco propagandístico": "El trato violento al que se enfrentó Li por tratar de que le fuera revocado su estatus evidencia lo difícil que es conseguir justicia para aquellos que se han visto perjudicados por el sistema chino".
Otro de los ejemplos destacados por la organización es el de una peticionaria,
Chen Qiongshu, que criticó el desfile en internet, con un comentario en el que opinaba que el evento era un malgasto de dinero público para un país "con numerosos problemas sociales".
Por sus comentarios, las autoridades decidieron modificar una sentencia anterior de cárcel contra la peticionaria -considerada culpable de alteración del orden público por participar en una protesta contra la empresa de taxis para la que trabajaba- que le había sido conmutada por libertad condicional. Ahora las autoridades se han echado atrás y han decidido que Chen debe cumplir un año y medio de prisión por ese delito.