El Gobierno húngaro declaró este martes el "estado de crisis" en dos provincias meridionales fronterizas con Serbia por la llegada de miles de refugiados en las pasadas semanas. La medida ha sido anunciada a la prensa en la ciudad de Szeged por el portavoz del Gobierno, Zoltán Kovács, después de una reunión del Consejo de Ministros.
Hungría selló este lunes su frontera a los refugiados y a partir de hoy aplicará una draconiana legislación que establece penas de hasta tres años de cárcel por entrar en el país de forma ilegal. "La situación es imposible", indicó Kovács, y aseguró que serán tramitadas todas las solicitudes de asilo.
La posibilidad de declarar el "estado de crisis" se debatió en una reunión del Ejecutivo de este martes, día en que entraron en vigor las leyes que endurecen las penas por entrar de forma ilegal en el país.
El estado de crisis durará medio año (con la posibilidad de prologarlo) y en esos seis meses el Gobierno puede intensificar los controles fronterizos, y la Policía y el Ejército asumir las tareas de registrar a los solicitantes de asilo.
Por otra parte, las autoridades podrán utilizar inmuebles y bienes muebles estatales o de los ayuntamientos locales en las zonas fronterizas para instalar allí, por ejemplo, centros de registro.
"Si no creamos un sistema en el trato de la situación, no podremos controlar los procesos. Es de interés de los verdaderos refugiados que entren en la Unión (Europea) de una forma regularizada", enfatizó Kovács.
Alemania: Europa hace el "ridículo"
El vicecanciller alemán y ministro de Economía, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, afirmó que Europa ha hecho de nuevo el ridículo, al no lograrse un acuerdo para hacer frente a la crisis de los refugiados, y advirtió que Alemania no está dispuesta a continuar siendo el país que paga.
"Europa volvió a hacer el ridículo", declaró el ministro al referirse a la reunión en Bruselas en la que los ministros del Interior de los 28 no fueron capaces de alcanzar un acuerdo por unanimidad sobre el reparto equitativo de 120.000 refugiados, decisión que quedó aplazada hasta el próximo encuentro en octubre.
No puede ser que la crisis de los refugiados sea un tema que "se diluya en semejantes consejos de ministros" con sesiones interminables que no arrojan resultado alguno, agregó.
"La crisis de los refugiados supone una amenaza mayor para Europa que la crisis de Grecia", subrayó Gabriel, presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), en un acto de su formación.
Gabriel se mostró "muy a favor de dejar claro que Europa está en juego" y subrayó que "no puede ser que todos los países participen cuando lo que hay en juego es dinero, pero no cuando de lo que se trata es de asumir responsabilidades".
No habrá menos fondos para quienes se oponen
La Comisión Europea instó a los países a reaccionar y adoptar medidas excepcionales para hacer frente a la crisis de los refugiados tras fracasar en su intento de pactar el reparto de 120.000 refugiados, pero rechazó la idea de recortar fondos a los países que se oponen a cuotas equitativas.
"El invierno se está acercando y el mundo nos está mirando", recalcó el portavoz comunitario Margaritis Schinas en la rueda de prensa diaria, en la que aseguró que la CE seguirá presionando a favor de "más rapidez y más ambición en la respuesta comunitaria a la crisis de los refugiados".